Tokio anima a los hombres a usar pantalones cortos en el trabajo para combatir el aumento de temperaturas en verano, pero la medida generó reacciones mixtas. El gobierno metropolitano de Tokio lanzó una nueva política en abril llamada ‘Tokyo Cool Biz’, que fomenta una vestimenta más informal en las oficinas, incluyendo camisetas, zapatillas deportivas y pantalones cortos. La iniciativa se basa en un esfuerzo prolongado para reducir el estrés por calor y el consumo energético en los lugares de trabajo.

La política genera debate sobre equidad

Mientras algunos trabajadores valoran el código de vestimenta más relajado, otros argumentan que la política es injusta para las mujeres, que aún se espera que usen medias cuando muestran piernas. Unas pocas mujeres han descrito la experiencia de ‘acoso por vello en piernas’, un término acuñado en internet como ‘sunehara’, que se refiere a la incomodidad de ver el vello de sus compañeros masculinos.

“Queremos dar a la gente más opciones en el calor extremo, no decirles qué usar; no debería haber problema siempre que la vestimenta laboral no ofenda a nadie”, dijo Noboru Watanabe, un oficial ambiental del gobierno metropolitano de Tokio.

Encuesta muestra opiniones divididas

Una encuesta de junio de Gorilla Clinic reveló que el 53,5 % de los encuestados se opone a usar pantalones cortos en el trabajo en verano, mientras que el 46,5 % apoya la nueva recomendación. Para quienes se oponen a la política, la principal preocupación, compartida tanto por hombres como por mujeres, era la visibilidad del vello en las piernas y la forma del cuerpo. La clínica señaló que las mujeres superaron con creces en número a los hombres en sus respuestas, lo que sugiere que pueden ser más reacias a ver las piernas desnudas de sus colegas masculinos.

Akifumi Funatsu. Director de Gorilla Clinic. Reportó un aumento de clientes que buscan eliminación de vello mediante láser no solo por razones estéticas, sino como cuestión de ‘etiqueta social al usar pantalones cortos’. Cree que muchas mujeres esperan que los hombres tengan menos vello en las piernas, lo que lleva a algunos a tomar medidas para evitar ofender a otros.

Preocupaciones climáticas y de salud más amplias

La gobernadora de Tokio. Yuriko Koike. Introdujo una iniciativa similar en 2005 cuando era ministra del medio ambiente de Japón; lanzó la campaña nacional de ahorro energético ‘Cool Biz’, que animaba a los trabajadores a usar camisas de manga corta. Líderes gubernamentales. Incluido entonces el primer ministro Junichiro Koizumi, participaron llevando camisas sin corbata y sin chaqueta en público.

En 2011, tras el terremoto y el tsunami de Tohoku, el gobierno amplió las directrices con ‘Super Cool Biz’, destinado a reducir el consumo energético tanto en el trabajo como en el hogar. Esta ola de calor ha intensificado la necesidad de tales medidas, ya que Japón enfrenta temperaturas récord y aumentos en los precios de la energía motivados por la inestabilidad en el Medio Oriente.

Japón ha experimentado calor extremo en los últimos meses, con pronósticos que advierten de temperaturas altas continuas — la Agencia Meteorológica de Japón ha introducido el término ‘kokusho-bi’, que significa ‘día brutalmente caliente’, para describir días en los que las temperaturas superan los 40C.

Según la Agencia de Gestión de Incendios y Desastres, siete personas murieron por golpe de calor en Japón entre el 6 y el 12 de julio, y 4.580 fueron hospitalizadas. Oficiales gubernamentales insisten en la importancia de mantenerse hidratado y usar aire acondicionado. Además, los residentes recurren a productos como ropa con ventiladores integrados, toallas húmedas desechables, paraguas que bloquean UV y calor, y ventiladores portátiles para hacer frente al calor.

Expertos de la Red Académica Japonesa para la Reducción de Desastres enfatizan la necesidad de adaptación al calor, señalando que el cuerpo tarda varias semanas en adaptarse a altas temperaturas. Aconsejan comenzar las preparaciones durante la temporada de lluvias para prevenir el golpe de calor antes de que llegue el calor completo del verano.

La alta humedad de Japón complica los esfuerzos de enfriamiento, ya que dificulta la evaporación del sudor. El país sigue equilibrando los desafíos climáticos con la salud pública y las normas laborales, como se ve en el debate continuo sobre la vestimenta informal en la oficina y la etiqueta del vello en las piernas.