El presidente Donald Trump destituyó a la secretaria del Departamento de Seguridad Nacional, Kristi Noem, y nombró al senador de Oklahoma, Markwayne Mullin, como su reemplazo, citando frustración con su liderazgo y la reciente revisión del Congreso. El cambio sigue a una serie de audiencias controvertidas en las que Noem fue cuestionada sobre su gestión del departamento y su papel en una campaña publicitaria gubernamental controvertida.

Controversia sobre anuncios gubernamentales

El inmediato detonante de la salida de Noem pareció ser su testimonio ante paneles del Congreso esta semana, donde afirmó que Trump había aprobado una campaña publicitaria gubernamental de más de 200 millones de dólares en la que ella aparecía prominentemente. Trump negó esto, diciendo a Reuters: ‘Nunca supe nada al respecto’. Los anuncios, que incluyeron a un subcontratista dirigido por el marido de la ex portavoz de Noem, Tricia McLaughlin, han generado críticas significativas.

Durante una audiencia del Senado, el senador John Kennedy, republicano de Luisiana, presionó a Noem sobre si Trump había aprobado la campaña. ‘El presidente me encargó de hacer llegar el mensaje al país’, respondió Noem. Sin embargo, Kennedy permaneció escéptico y preguntó si Trump había dado su visto bueno antes de que los anuncios se emitieran. Noem confirmó que habían discutido el asunto ‘antes de que me pusiera en este cargo y me jurara y confirmaran.’

Disputas sobre liderazgo y políticas

La gestión de Noem en el Departamento de Seguridad Nacional ha estado marcada por controversia. La agencia ha estado cerrada durante más de dos semanas, con los demócratas rechazando aprobar fondos adicionales a menos que se impongan nuevas restricciones en la aplicación de la inmigración. Su liderazgo fue sometido a mayor escrutinio después del asesinato de Alex Pretti, una enfermera registrada que fue disparada por agentes de inmigración federal en Minneapolis en enero.

La respuesta de Noem al incidente fue criticada por destacar las tácticas cada vez más agresivas de aplicación de la inmigración del gobierno. El Departamento de Seguridad Nacional, que supervisa la ciberseguridad, la respuesta a desastres naturales y el Servicio Secreto, ha enfrentado inestabilidad interna bajo su liderazgo. Oficiales senior han cuestionado su comportamiento, desde llevar 3,000 dólares en su bolso hasta residir en la casa del comandante de la Armada.

Reemplazo y nuevo rol

Trump anunció que Noem sería reemplazada por el senador Markwayne Mullin, un aliado cercano que mantiene comunicación regular con el presidente. Mullin dijo que esperaba aprender de la gestión de Noem y ‘construir sobre cosas que no salieron del todo como se planeó’. Noem permanecerá en su cargo actual hasta el 31 de marzo, según el presidente.

Trump también creó un nuevo rol, inexistente hasta ahora, para Noem: embajadora especial para el Escudo de las Américas, una nueva iniciativa de seguridad para la América del Norte. Este movimiento ocurre mientras el presidente busca abordar la descontento interno y mantener el control sobre su administración. Noem agradeció a Trump en una publicación en redes sociales, aunque aún no se sabe si aceptará el nuevo cargo.

La decisión de Trump de reemplazar a Noem sigue un patrón de marchas y reasignaciones de alto perfil en su segundo mandato. El ex asesor de seguridad nacional Michael Waltz también fue asignado a un nuevo rol, lo que indica un esfuerzo por retener a personal clave a pesar de tensiones pasadas. Sin embargo, la administración ha enfrentado críticas por su manejo del cierre y las dinámicas internas dentro del Departamento de Seguridad Nacional.

Los demócratas, incluido el líder de la minoría en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, y el líder de la minoría en el Senado, Chuck Schumer, insisten en que el problema es de política, no de personal. ‘La corrupción es profunda. Nadie puede enderezar esto solo’, dijo Schumer, destacando los desafíos más amplios que enfrenta la administración.