El ex presidente Donald Trump advirtió que la negativa del Tribunal Supremo a su plan de aranceles podría favorecer indirectamente a China, mientras enfrenta un posible retroceso legal en su controvertido caso sobre la ciudadanía por nacimiento. La decisión del Tribunal Supremo de 6-3 para anular gran parte del régimen de aranceles extensos de Trump el viernes ha reavivado las tensiones entre el ex presidente y el poder judicial, así como con socios comerciales internacionales.

El Tribunal Supremo rechaza la estrategia de aranceles

El Tribunal Supremo dictaminó el viernes que el uso de una ley de emergencia por parte de Trump para imponer aranceles a bienes chinos fue ilegal. La decisión, con un voto de 6-3, vio a dos de los jueces nombrados por Trump, Neil Gorsuch y Amy Coney Barrett, unirse a la mayoría para rechazar su plan, mientras que Brett Kavanaugh disintió. La sentencia efectivamente detiene la capacidad del gobierno para distribuir ‘cheques de Trump’ a ciudadanos estadounidenses usando los ingresos de los aranceles.

Trump criticó la decisión en Truth Social, llamando al tribunal ‘incompetente’ y acusando a los jueces de actuar de manera que beneficie a ‘las personas equivocadas’. Advirtió que el tribunal pronto dictaminaría a favor de China y otros países que se benefician de la ciudadanía por nacimiento, una política que intentó poner fin mediante un decreto ejecutivo el año pasado.

El caso sobre la ciudadanía por nacimiento en vilo

El decreto ejecutivo de Trump para poner fin a la ciudadanía por nacimiento, que otorga automáticamente la ciudadanía estadounidense a cualquiera nacido en suelo estadounidense, está actualmente bajo desafío legal. El Tribunal Supremo está preparado para dictaminar sobre su legalidad en las próximas semanas, añadiendo otra capa de incertidumbre a los pleitos legales del ex presidente.

En una serie de publicaciones el lunes, Trump advirtió a socios comerciales estadounidenses, algunos jueces y el Congreso que enfrentarían ‘aranceles mucho más altos’ si ‘juegan con’ la decisión. También afirmó que la decisión reafirmó su autoridad para imponer aranceles sin aprobación del Congreso, diciendo que ‘no tiene que volver al Congreso’ para reiniciar su plan de aranceles.

El sábado, Trump anunció un nuevo arancel global del 15 por ciento como respuesta a la decisión del Tribunal Supremo. El movimiento ocurre mientras la administración busca ‘reconstruir’ su estrategia de aranceles usando herramientas legales alternativas, como la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974. Sin embargo, estos aranceles expirarán después de 150 años sin aprobación del Congreso, dejando a la administración en una posición precaria.

Demócratas se oponen a las políticas de aranceles

Los demócratas del Senado han criticado las políticas de aranceles de Trump, argumentando que han causado daños duraderos a familias estadounidenses, pequeñas empresas y fabricantes. El senador Ron Wyden, el demócrata más alto en la Comisión de Finanzas del Senado, afirmó que el ‘esquema fiscal ilegal’ del gobierno ha dañado la economía y que el partido continuará luchando contra las políticas de comercio y economía de Trump que elevan los precios.

Wyden enfatizó la necesidad de ‘devolver dinero a los bolsillos de pequeñas empresas y fabricantes’ como primer paso crucial para contrarrestar los efectos de las políticas de Trump. Sin embargo, la administración sigue comprometida con su estrategia de aranceles, con el Representante de Comercio de los Estados Unidos, Jameison Greer, afirmando que la política sigue sin cambios a pesar de los desafíos legales.

Las maniobras legales y políticas de Trump continúan proyectando una sombra sobre el Tribunal Supremo, que enfrenta creciente escrutinio mientras navega su rol en la formación de políticas de comercio e inmigración de Estados Unidos. Con el caso sobre la ciudadanía por nacimiento pendiente, la próxima decisión del tribunal podría tener implicaciones de alcance amplio tanto para relaciones internacionales como domésticas.