El reciente esfuerzo propagandístico del presidente Donald Trump, que incluye videos dirigidos a jóvenes, ha sido etiquetado como ‘Operación Distraer con Epstein’ por críticos, quienes lo ven como un intento de desviar la atención de las acusaciones vinculadas a su amistad con el condenado por tráfico de menores Jeffrey Epstein. Los videos. Que combinan clips de películas. Música y elementos de videojuegos, han generado debate sobre su legalidad e intención.

Campaña de propaganda mezcla elementos de cine y videojuegos

Según The Guardian. La administración de Trump lanzó una serie de videos en redes sociales, incluyendo uno titulado ‘JUSTICE THE AMERICAN WAY’, and El video mezcla imágenes de películas como ‘Braveheart’, ‘Gladiator’ y ‘Iron Man’ con imágenes reales de ataques militares estadounidenses contra Irán. Comentaristas en X (anteriormente Twitter) han bautizado la campaña como ‘Operación Distraer con Epstein’, una referencia al continuo escándalo que rodea a Trump y los archivos de Epstein.

Otro video. Con el título ‘Courtesy of the Red, White & Blue’, parece imitar la serie de videojuegos ‘Call of Duty’, usando un formato de primera persona. Incluye música. Imágenes de destrucción y un sistema de puntuación donde los espectadores obtienen 100 puntos por cada objetivo destruido, while Algunas de las imágenes utilizadas provienen de escenarios de combate reales.

Un tercer video. Inspirado en la serie ‘Grand Theft Auto’, muestra la palabra ‘WASTED’ en la pantalla junto con imágenes de una torpedera estadounidense destruyendo un buque de guerra iraní. Estos videos han atraído la atención sobre los posibles problemas legales relacionados con el uso de material protegido por derechos de autor sin permiso.

Archivos de Epstein y implicaciones legales

El término ‘Operación Distraer con Epstein’ ha ganado fuerza entre observadores que creen que Trump intenta desviar la atención del público de los archivos desclasificados de Epstein. Estos documentos, que Trump intentó suprimir anteriormente, incluyen acusaciones de agresión sexual contra una niña de 13 años en la década de 1980.

La analista legal de MS NOW, Lisa Rubin, discutió las implicaciones de estos documentos, señalando que la acusada detalló su encuentro con Trump y el supuesto ataque. También explicó por qué la FBI podría haber dejado de comunicarse con ella en 2019, citando el plazo de prescripción de sus acusaciones contra Epstein y Trump.

Aaron Blake de CNN argumentó que los intentos de Trump por minimizar el escándalo de Epstein están volviéndose en su contra. Dijo que el público estadounidense ya tiene suficientes razones para desconfiar del manejo del gobierno del caso Epstein, y las acciones de Trump solo están agravando esas preocupaciones.

Teatro político y defensa legal

El economista doctor Robert J. Shapiro, exasesor principal del expresidente Bill Clinton, describió la campaña de Trump como ‘teatro político’. Señaló que Trump ha intentado trasladar la culpa a Clinton, quien tenía una relación conocida con Epstein antes de su condena en 2008 por prostitución con menores.

Shapiro destacó que la audiencia probablemente fue un intento de desviar la atención de las numerosas veces en que el nombre de Trump aparece en los archivos de Epstein. También señaló que el Departamento de Justicia ha retenido aproximadamente 3 millones de páginas de los documentos.

En respuesta a los comentarios de Shapiro, la Casa Blanca de Trump afirmó que Trump había sido ‘totalmente absuelto’ en todos los asuntos relacionados con Epstein. La portavoz de la Casa Blanca, Abigail Jackson, destacó la cooperación de Trump con la Comisión de Supervisión del Congreso y su apoyo a la Ley de Transparencia de los Archivos de Epstein.

Jackson también criticó a los legisladores demócratas, incluidos Hakeem Jeffries y Stacey Plaskett, por sus supuestas conexiones con Epstein después de su condena. Afirmó que no habían explicado sus acciones, a diferencia de Trump, quien ha hecho ‘más por las víctimas de Epstein que nadie antes que él.’

Mientras continúa el debate, el público sigue dividido sobre si estos videos son un intento legítimo de fortalecer la seguridad nacional o una distracción calculada del escándalo de Epstein. Con desarrollos legales y políticos próximos, las implicaciones de esta campaña probablemente serán observadas de cerca.