La industria turística de Cuba—clave para la economía—se ha colapsado con el aumento de las sanciones estadounidenses y la crisis económica. Menos de 360 000 turistas extranjeros visitaron la isla en los primeros cinco meses de 2026, lo que representa una caída del 58.4% en comparación con el mismo periodo del año anterior, según datos de la oficina nacional de estadísticas de Cuba, Onei.

Caída de un sector clave

El sector turístico ya había sufrido un impacto severo por la pandemia de la Covid-19, que provocó una caída del 70% en ingresos entre 2019 y 2025. Ahora, con la presión de Estados Unidos en pleno vigor, la isla enfrenta, según expertos, un “año desastroso”.

José Luis Perello, experto en turismo, advirtió que la industria está en un punto crítico. “Si el turismo se ve afectado, entonces realmente estaremos en problemas”, dijo el músico Victor Estevez, cuyo bienestar familiar depende de este sector.

Crisis de transporte y cadena de suministro

Las escaseces de combustible y suministros esenciales han empeorado la crisis. “Hay pocas carros en la calle porque queda poco combustible”, dijo un residente. “Cuando se acaba mi gasolina, regreso a casa. ¿Qué más puedo hacer?”

La situación ha atraído la atención internacional. El jueves, dos buques de la marina mexicana llegaron a Cuba con más de 800 toneladas de ayuda humanitaria, incluyendo leche en polvo y fresca, carne, galletas, frijoles, arroz y productos de higiene, según el ministerio de relaciones exteriores de México. La isla, con una población de 9.6 millones de habitantes, ha enfrentado dificultades económicas desde que Estados Unidos impuso su embargo comercial en 1962. En los últimos años, ha habido escaseces severas de alimentos y medicinas.

La crisis se complica con la suspensión indefinida de vuelos de Air Canada a Cuba, citando “incertidumbre política y económica continua”. La aerolínea ya había suspendido operaciones en febrero por falta de combustible para aviación. Los visitantes de Canadá han sido históricamente el grupo más numeroso de turistas extranjeros en Cuba este año.

Presión estadounidense y retiro de operadores extranjeros

El gobierno de Trump ha señalado específicamente al turismo como un pilar clave de su campaña de presión contra el liderazgo cubano. Como resultado, varias aerolíneas y operadores hoteleros extranjeros han dejado de operar en la isla.

Las cadenas hoteleras españolas Meliá e Iberostar dejaron de operar en un número significativo de hoteles antes de la fecha límite del 5 de junio establecida por el gobierno estadounidense para que las empresas dejaran de operar con la empresa cubana Gaesa. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, acusó a Gaesa, controlada por las fuerzas armadas cubanas, de actuar como un “estado dentro de un estado” y de “acumular beneficios para una pequeña élite” mientras “represiona a quienes se atrevan a quejarse”.

Rubio pronunció sus comentarios en español, dirigiéndose directamente al pueblo cubano en un discurso que destacó las dimensiones políticas y económicas de la crisis.

La economía cubana, dependiente del turismo, ahora enfrenta un futuro incierto con la retirada de socios internacionales y las escaseces persistentes de combustible y suministros. Con tanto el gobierno como las vidas privadas ligadas al sector, las consecuencias de este colapso se espera que se sientan en toda la isla.