Un estudio publicado en Nature Medicine ha encontrado que la vacuna contra el herpes zóster Shingrix está vinculada a un 12% menos de riesgo de diagnósticos cardiovasculares, según datos de 70,000 personas en Estados Unidos. La investigación, liderada por el Dr. Maxime Taquet de la Universidad de Oxford, sugiere que este beneficio podría ser comparable al de tomar medicamentos diarios para reducir la presión arterial. Si se confirma en ensayos clínicos, vacunar a adultos mayores contra el herpes zóster podría prevenir cientos de miles de casos de enfermedad cardíaca en todo el mundo.

Entendiendo la vacuna contra el herpes zóster y sus beneficios cardiovasculares

El herpes zóster es una condición dolorosa causada por la reactivación del virus de la varicela, que puede provocar complicaciones como la neuralgia postherpética. La primera vacuna contra el herpes zóster, Zostavax, se introdujo en 2006, mientras que la más reciente Shingrix, que utiliza una tecnología de vacuna más avanzada, se ofrece actualmente a personas mayores de 65 años en el Reino Unido. Estudios anteriores han sugerido que las personas vacunadas podrían tener un menor riesgo de enfermedad cardiovascular, pero los resultados eran susceptibles de distorsión al comparar grupos vacunados y no vacunados.

Diseño del estudio y hallazgos clave

Para abordar estos limites, el nuevo estudio comparó la incidencia de enfermedad cardiovascular en personas vacunadas antes y después del cambio de Zostavax a Shingrix en Estados Unidos en 2017. Los investigadores utilizaron un “experimento natural” al analizar registros electrónicos de salud de 72,000 personas vacunadas mayores de 60 años, dividiéndolas en dos grupos según si recibieron la vacuna seis meses antes o después de la aprobación de Shingrix en octubre de 2017. Este enfoque ayudó a eliminar la posibilidad de “sesgo de vacuna saludable” al comparar personas vacunadas con características similares antes y después del cambio de vacuna.

El estudio encontró que quienes recibieron Shingrix tuvieron un riesgo significativamente menor de sufrir ataques cardíacos, accidentes cerebrovasculares y insuficiencia cardíaca en comparación con quienes recibieron Zostavax. El Dr. Taquet señaló que el efecto podría ser enorme si se confirma, convirtiendo la vacuna contra el herpes zóster en una de las intervenciones más importantes para proteger tanto el cerebro como el corazón en la vejez.

Implicaciones y futuras investigaciones

Los resultados ofrecen evidencia prometedora de que Shingrix podría tener beneficios para la salud más allá de prevenir el herpes zóster; Sin embargo, los investigadores destacan la necesidad de realizar más ensayos clínicos para confirmar la relación causal entre la vacuna y el menor riesgo cardiovascular. El estudio no incluye datos de personas con seguro público, ya que se basa en la red TriNetX, que reúne datos de 60 sistemas sanitarios.

El Dr. Taquet también resaltó el posible impacto global de estos hallazgos, afirmando que una vacunación generalizada contra el herpes zóster podría prevenir cientos de miles de casos de enfermedad cardíaca en adultos mayores. Esto podría convertir la vacuna contra el herpes zóster en una herramienta clave en los esfuerzos de salud pública para reducir la carga de enfermedades cardiovasculares en poblaciones envejecidas.