Reza Pahlavi, el ex príncipe heredero iraní de 65 años, ha posicionado a sí mismo como un posible líder para un Irán post-régimen, tras una serie de ataques de Estados Unidos e Israel que han matado al líder supremo Ali Khamenei y a otros altos funcionarios. Pahlavi, quien ha pasado la mayor parte de su vida en Estados Unidos desde la revolución de 1979, afirma que está trabajando con elementos antirégimen en Irán para facilitar una transición hacia un nuevo gobierno.

Daños al ejército iraní y objetivos inciertos

Los ataques han causado daños significativos al ejército iraní, incluyendo la casi destrucción de su marina y la erosión de su capacidad militar convencional. Sin embargo, los objetivos exactos del conflicto siguen siendo inciertos. Inicialmente, el presidente Donald Trump y el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu sugirieron que el cambio de régimen era un objetivo, pero las declaraciones posteriores de funcionarios del gobierno de Trump han sido más ambiguas.

Pahlavi, quien ha sido durante mucho tiempo una figura de interés en el paisaje político iraní, ha sido vocal sobre el fin de la República Islámica. En una reciente entrevista con Fox News, afirmó: ‘ahora tenemos el comienzo del final definitivo del régimen’, sugiriendo que los ataques han llevado a una ‘decapitación total’ del gobierno iraní.

Ambiciones de Pahlavi y sospechas

A pesar de las afirmaciones de Pahlavi sobre el apoyo de elementos antirégimen en Irán, persiste la desconfianza. Observadores de Irán sugieren que la mayoría de los iraníes prefieren la democracia sobre la República Islámica o un retorno a la monarquía. Además, hay evidencia de que la inteligencia iraní podría haber manipulado a Pahlavi, rodeándolo de personas bajo la influencia de Teherán.

Una preocupación es que si el régimen iraní se siente amenazado, podría ofrecerle a Pahlavi una ‘ramita de olivo’ para crear una fachada de un ‘gobierno de unidad nacional’, permitiendo que el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) mantenga el control mientras da la ilusión de compartir el poder. Esta posibilidad es tomada en serio por las agencias de inteligencia occidentales.

Recientemente, Pahlavi se ha acercado más a esta posibilidad. En una entrevista con CBS News, se posicionó como una figura popular de transición dentro de Irán, incluyendo entre sus minorías étnicas. Sin embargo, la Casa Blanca ha expresado dudas sobre su influencia, con el presidente Trump señalando que ‘algunas personas lo apoyan, pero no hemos pensado demasiado en eso.’

Apoyo de Israel y el rol de Pahlavi

Por el contrario, Israel parece más favorable al posible rol de Pahlavi. Los medios israelíes lo han presentado como un ‘capitán sabio’ de la transición de Irán hacia la libertad, comparándolo con Nelson Mandela. La visita oficial de Pahlavi a Israel en abril de 2023, donde se reunió con el primer ministro Benjamin Netanyahu y otros políticos principales, ha generado tensiones en Teherán.

La visita de Pahlavi fue acompañada por Gila Gamliel, entonces ministra de inteligencia de Israel, lo que indica un respaldo oficial a su rol. La Mossad, la agencia de inteligencia israelí, se dice que ve a Pahlavi como un vehículo para el cambio de régimen en Irán.

A pesar de la inicial escepticismo de Trump, la presión de Netanyahu podría influir en la postura del gobierno estadounidense sobre Pahlavi. Mientras el Pentágono se queda sin municiones de precisión, la administración de Trump podría buscar una salida del conflicto antes del final del mes. Mientras tanto, el IRGC, a pesar de las pérdidas, no muestra signos de rendición.

El nuevo líder del IRGC, Ahmad Vahidi, anteriormente encabezó la Fuerza Quds, responsable del atentado contra la embajada israelí en Buenos Aires en 1992 y el centro judío AIMA dos años después, matando a 114 personas. Este historial podría complicar cualquier posible negociación con Pahlavi.

Ayer apareció un comunicado, supuestamente de cientos de profesores universitarios en Irán, condenando la República Islámica como ilegítima y respaldando el plan de transición democrática de Pahlavi. Sin embargo, la autenticidad de esta carta sigue en duda, y la escepticismo de la administración de Trump sobre la influencia de Pahlavi parece justificada.

John R. Schindler, ex analista de inteligencia senior y oficial de contrainteligencia del Departamento de Seguridad Nacional, ha expresado preocupaciones sobre el potencial de engaño y manipulación en esta situación. El rol de Pahlavi en el conflicto actual y la posibilidad de una transición de régimen siguen siendo temas de interés y escrutinio significativos.