El presidente boliviano Rodrigo Paz declaró un estado de emergencia tras 50 días de protestas, informó la BBC. Las protestas. Que comenzaron a finales de abril. Se iniciaron con una propuesta de reforma agraria que, según críticos, favorecería a grandes terratenientes en perjuicio de pequeños propietarios.

Reforma agraria y medidas económicas generan inquietud

Aunque Paz ya retiró la polémica reforma agraria, agricultores se unieron a otros grupos que protestan contra medidas económicas, como recortes en subsidios a combustibles. También generó controversia la propuesta de cambios a la Constitución de Bolivia, que el presidente dice son necesarios para abrir la economía a la inversión privada. Sin embargo. Los manifestantes argumentan que estos cambios debilitarían el control sobre recursos naturales y sectores económicos clave.

Según la BBC. Paz acusó al expresidente izquierdista Evo Morales de estar detrás de las protestas, una afirmación que Morales negó. Para intentar calmar los ánimos. Paz tomó medidas como reorganizar su gabinete, reducir su salario y el de sus ministros a la mitad, y proponer la creación de un consejo para negociar con grupos marginados.

Mayor poder legislativo bajo el estado de emergencia

El mes pasado, el Congreso aprobó un proyecto de ley que facilita al presidente declarar un estado de emergencia y desplegar fuerzas militares para gestionar protestas, según la BBC. La declaración de emergencia ahora otorga a Paz herramientas constitucionales más amplias para restablecer el orden, incluyendo el posible uso de fuerzas armadas — DW News informó que las protestas prolongadas y los bloqueos viales han paralizado la economía, lo que motivó la intervención gubernamental.

Según DW News, el estado de emergencia podría incluir el despliegue de unidades militares frente a la inquietud persistente, lo que genera preocupación en grupos de la sociedad civil. Sin embargo, la medida no ha logrado calmar a la población, ya que las tensiones siguen creciendo y los grupos de oposición siguen expresando sus críticas.

División política y quejas ciudadanas

Las protestas reflejan profundas divisiones políticas en Bolivia. Paz, un político de centro derecha elegido en octubre pasado, enfrenta fuerte oposición de sectores izquierdistas y movimientos sociales. Según la BBC, los intentos del gobierno de abordar las preocupaciones ciudadanas mediante recortes salariales y cambios administrativos no han logrado apaciguar la inquietud. La crisis también ha atraído la atención internacional, con medios como DW News destacando la posibilidad de que las fuerzas militares participen en la restauración del orden.

A medida que la situación evoluciona, las acciones del gobierno están bajo estricta observación. Críticos sostienen que el estado de emergencia podría usarse para reprimir la disidencia en lugar de abordar las causas subyacentes de las protestas. Mientras tanto, los partidarios de Paz argumentan que medidas contundentes son necesarias para estabilizar la economía y garantizar la seguridad nacional.