Canadá ha alcanzado un acuerdo para exportar gas licuado a Alemania desde una terminal en la costa del Pacífico, según un funcionario familiarizado con el tema el martes.
Un acuerdo con SEFE
El funcionario confirmó que Canadá firmará el acuerdo con el grupo alemán SEFE, que significa Securing Energy for Europe, desde la futura instalación de exportación Ksi Lisims en la costa de Columbia Británica. El funcionario habló en condición de anonimato, ya que no estaba autorizado a hacer comentarios antes del anuncio del miércoles.
Según el funcionario, hasta 1 millón de toneladas métricas (1.1 millones de toneladas EE.UU.) de gas licuado se exportarán anualmente bajo el acuerdo.
Los objetivos de diversificación comercial de Canadá
El primer ministro Mark Carney ha establecido como objetivo duplicar el comercio no estadounidense en una década, mientras que Canadá, rico en petróleo y gas, exporta casi toda su energía a Estados Unidos.
El primer ministro de Columbia Británica, David Eby, afirmó el martes que un acuerdo para suministrar gas licuado canadiense a Alemania sería un paso clave para que los socios del proyecto Ksi Lisims decidan avanzar con su planta y terminal de exportación por un valor de 10.000 millones de dólares canadienses (7.200 millones de dólares estadounidenses).
Ksi Lisims, ubicado en la isla Pearse cerca de la frontera con Alaska, cuenta con los permisos necesarios, pero el consorcio aún no ha tomado una decisión final de inversión que permita comenzar la construcción.
Eby señaló que cerrar acuerdos de compra con compradores es un paso clave antes de que Ksi Lisims alcance ese hito.
La alianza ya ha firmado acuerdos de suministro con una unidad de Shell con sede en Londres y con TotalEnergies, con sede en Francia.
La transición energética de Alemania
SEFE es una empresa energética líder alemana. Fue la anterior filial alemana de Gazprom, que Alemania nacionalizó en 2022 mientras Europa afronta una crisis energética relacionada con la guerra en Ucrania y ahora con Oriente Medio.
Mientras los países europeos apoyaban a Ucrania, Rusia redujo el suministro de gas natural utilizado para calefacción, generación de electricidad y potencia industrial, lo que generó una crisis energética que impulsa la inflación y obliga a algunas fábricas a cerrar debido al aumento de precios.
Alemania era un importante importador de gas ruso antes de la guerra, por lo que el nuevo acuerdo con Canadá se considera un paso importante para diversificar las fuentes energéticas alemanas y reducir la dependencia del gas ruso.
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