El primer ministro canadiense. Mark Carney, dio un discurso contundente en el foro de Davos, advirtiendo sobre los riesgos de las políticas de Trump y subrayando la necesidad de cooperación global. En su discurso, Carney destacó las crecientes preocupaciones sobre las estrategias económicas y geopolíticas de Estados Unidos, especialmente bajo la presidencia de Donald Trump.

Cambios globales y nuevo orden mundial

Según EL PAÍS, Carney advirtió que evitar conflictos con potencias importantes es un error, y que los países deben responder con más cooperación, alianzas y una defensa común contra la ley del más fuerte. Rechazó específicamente las amenazas de Trump de imponer aranceles a países que defienden la soberanía de Groenlandia, reafirmando el compromiso de Canadá con el artículo 5 de la OTAN.

Mientras tanto, CryptoRank reportó que líderes mundiales, incluidos los de España, Canadá y Vietnam, están volviendo cada vez más a China, señalando un cambio en las dinámicas económicas y diplomáticas globales. El presidente chino Xi Jinping señaló que el orden internacional está ‘deshaciéndose’, señalando la caída del sistema basado en reglas liderado por Estados Unidos, anclado en instituciones como la ONU, la OMC y la OTAN.

Los comentarios de Xi llegaron en un momento en el que la política comercial de Estados Unidos se ha vuelto la más restrictiva en más de 110 años, según investigadores de Brookings. Esto ha impulsado a varios países a reevaluar sus alianzas y dependencias económicas, con muchos buscando ahora vínculos más fuertes con China.

Tensiones económicas y geopolíticas

Según TMGM, el dólar estadounidense ha estado perdiendo valor frente al canadiense, a medida que se esperan resoluciones al conflicto entre Estados Unidos e Irán. El impacto económico de esta situación es significativo, ya que los precios del petróleo, centrales para la economía canadiense, permanecen casi un 40% por encima de los niveles previos a la guerra. El bloqueo militar de Estados Unidos en el estrecho de Ormuz también ha mantenido los precios del petróleo sin caer más, brindando apoyo a la economía canadiense.

Carney, quien recientemente aseguró una mayoría en el parlamento tras tres elecciones especiales, subrayó la importancia de la resiliencia económica. Su discurso en Davos fue seguido por informes de que las fuerzas armadas canadienses han desarrollado planes teóricos para posibles respuestas a una invasión estadounidense, destacando el creciente tensión entre ambos países.

Según heraldo.es, el discurso de Carney fue ampliamente elogiado y se viralizó, con el primer ministro afirmando que ‘el orden mundial basado en reglas está muriendo’. Llamó a países intermedios como Canadá a construir nuevas alianzas y crear una ‘red densa de conexiones’ en comercio, inversión y cultura para enfrentar desafíos futuros.

Carney argumentó que los países intermedios no pueden permitirse negociar desde una posición de debilidad al tratar con una potencia hegemónica. Subrayó la necesidad de acción colectiva, afirmando que ‘cuando negociamos bilateralmente con una potencia hegemónica, negociamos desde la debilidad. Aceptamos lo que se nos ofrece. Competimos entre nosotros para ser los más complacientes. Esto no es soberanía.’

Preparación de Canadá y revisión estratégica

JoongAng Ilbo informó que Canadá está aumentando su gasto en defensa y revisando escenarios hipotéticos que asumen una posible guerra con Estados Unidos. Carney advirtió que las potencias principales están utilizando la integración económica como una arma, aprovechando los aranceles como un punto de apoyo y transformando las cadenas de suministro en la debilidad del otro lado. Dijo que ‘esto no es solo un cambio, sino una ruptura en el orden mundial.’

Los comentarios de Carney se producen mientras Trump continúa ejerciendo su influencia en el escenario global, incluyendo el uso de imágenes manipuladas para reclamar territorios como Groenlandia, Canadá y Venezuela. El presidente estadounidense también ha utilizado mensajes privados de líderes aliados como herramienta de presión, lo que ha exacerbado aún más las tensiones.

A medida que el paisaje económico mundial cambia, el primer ministro canadiense está promoviendo un nuevo modelo de cooperación internacional, que enfatiza la fuerza colectiva y la responsabilidad compartida. Su mensaje resuena con un creciente número de países que están reevaluando sus posiciones en un mundo en rápida transformación.