FlixBus anunció la reapertura de la controvertida ruta ‘Highway to Hel’ hacia el balneario polaco de Hel, as El nuevo trayecto de 13 horas conectará Cracovia con Hel, pasando por otras ciudades y pueblos importantes de Polonia, incluida la capital Varsovia.

El número polémico vuelve

La llamada ruta ‘Highway to Hel’, operada anteriormente por la empresa local PKS Gdynia, era conocida por su asociación polémica con el número 666, though Grupos conservadores religiosos se habían opuesto con fuerza a la connotación ‘satanista’ del número en relación con Hel. En 2023, el número se cambió a 669 para abordar estas preocupaciones.

Un portavoz de FlixBus, Aleksander Kalenik, informó al servicio de noticias polaco TVN24 que el número 666 fue elegido deliberadamente como parte de una estrategia de comunicación para aumentar la visibilidad de la conexión en la popular ruta vacacional a Hel.

Reacciones públicas y religiosas

En junio de 2023, un portavoz de PKS Gdynia había declarado a los medios que la junta directiva de la empresa decidió cambiar el número del autobús debido al peso de las cartas y peticiones recibidas a lo largo de muchos años. El portavoz señaló que estas peticiones no eran numerosas, pero sí periódicas.

Un grupo religioso polaco acusó a la empresa de autobuses de ‘difundir el satanismo’; Esta acusación se basa en la identificación bíblica del número 666 como el ‘número de la bestia’. Curiosamente, Hel es solo una ‘l’ más corto que la palabra inglesa ‘hell’ (infierno), lo que añade a la controversia.

Atractivo de Hel y contexto cultural

Polonia es un país mayoritariamente católico, donde la Iglesia ha tenido tradicionalmente una gran influencia. Hel se encuentra en la punta de la península de Hel, de 35 km de largo, que se extiende por la costa norte de Polonia en el Golfo de Gdańsk. La zona es conocida por sus playas de arena, su arquitectura antigua y su santuario de focas, que atraen a turistas.

La reapertura de la ruta ‘Highway to Hel’ por parte de FlixBus ha reavivado el debate sobre el uso del número 666. La decisión de la empresa de usar el número controvertido como parte de su estrategia de marketing pone de relieve la tensión persistente entre intereses comerciales y sensibilidades religiosas en Polonia.