Más de 80 migrantes se teme que hayan fallecido tras el rescate de un barco en las islas Canarias, con 44 sobrevivientes y cinco cuerpos recuperados, según múltiples informes. El buque, que se cree que salió de Gambia a principios de agosto con 127 ocupantes, fue encontrado a la deriva después de 26 días en el mar, según la organización española Caminando Fronteras. La activista de derechos humanos Helena Maleno Garzón dijo que 83 personas habían perdido la vida.

Viaje más peligroso

La ruta atlántica desde África occidental hasta las islas Canarias es una de las migraciones más mortales del mundo, as Miles intentan este peligroso viaje cada año, enfrentando riesgos de mar bravío, corrientes fuertes y largas distancias. El barco fue localizado el miércoles por la tarde por un avión de Salvamento Marítimo a unos 120 kilómetros al sur de Gran Canaria, pero al momento del rescate, solo 45 personas seguían con vida, con cinco cuerpos encontrados a bordo. El buque de rescate Guardamar Urania respondió a la llamada de auxilio y llegó al barco alrededor de la medianoche.

Condiciones climáticas dificultaron el rescate

Los rescatistas tuvieron que dejar los cinco cuerpos encontrados a bordo debido a las condiciones climáticas adversas, ya que Salvamento Marítimo indicó que el mal tiempo —con vientos de 20 nudos y olas de 2.5 metros— hizo imposible recuperar los cuerpos. Los 44 sobrevivientes son hombres de África subsahariana, incluyendo personas de Gambia y Malí, según informes. Tres de los sobrevivientes fueron evacuados al hospital en estado crítico, mientras que el resto fue transportado por mar a Gran Canaria, donde desembarcaron en las primeras horas del jueves.

Contexto y preocupación

Los sobrevivientes informaron a la Cruz Roja que partieron hacia las islas Canarias con más de 100 personas a bordo, y muchos murieron durante el trayecto. La Guardia Civil confirmó a Caminando Fronteras que las marcas en la quilla del cayuco coinciden con las de un barco que salió de Gambia el 7 de agosto con 128 ocupantes. Los migrantes dijeron que iniciaron el viaje “con más de cien personas” y que muchos murieron durante el cruce; este suceso ocurrió un día después de que la marina marroquí interceptara a 201 migrantes intentando llegar a las islas Canarias, según Info Migrantes.

Fernando Clavijo, jefe del gobierno de las islas Canarias, publicó en X: “Es insoportable que sigan muriendo vidas. Las Canarias no pueden acostumbrarse ni aceptar como normal que el Atlántico siga siendo una trampa mortal.” Caminando Fronteras cuestionó el nivel de cooperación internacional y los recursos disponibles para rescates en embarcaciones en estas condiciones. La organización señaló que el barco inicialmente transportaba a 127 personas, con más de 80 declarados muertos o desaparecidos.

The Independent contactó a Salvamento Marítimo y a la Guardia Civil para obtener más detalles, y el buque permaneció a la deriva en el océano Atlántico durante semanas, marcando uno de los cruces más mortales registrados en la ruta migratoria hacia las islas Canarias. El incidente agrega a la discusión sobre las políticas migratorias y la crisis humanitaria que enfrentan quienes intentan el peligroso viaje a través del Atlántico.