La Corte Suprema de Estados Unidos dictó una sentencia 6-3 que declara ilegales los amplios aranceles impuestos por el presidente Donald Trump. El fallo rechaza el uso de poderes de emergencia para eludir al Congreso, según la opinión mayoritaria.
El juez presidente John G. Roberts Jr. redactó la opinión mayoritaria. Lo acompañaron Neil M. Gorsuch, Amy Coney Barrett, Sonia Sotomayor, Elena Kagan y Ketanji Brown Jackson. Roberts subrayó que el artículo I de la Constitución reserva explícitamente los poderes arancelarios al Congreso.
La corte determinó que la invocación por Trump de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional de 1977 excedió su alcance. Esa norma se diseñó para sanciones y congelamientos de activos, no para impuestos comerciales amplios, informó el tribunal.
El fallo representa un raro reproche de una corte con mayoría conservadora 6-3. Los seis jueces conservadores —Roberts, Clarence Thomas, Samuel A. Alito Jr., Gorsuch, Brett M. Kavanaugh y Barrett— fueron nominados por presidentes republicanos. Trump nombró a Gorsuch en 2017, a Kavanaugh en 2018 y a Barrett en 2020.
George W. Bush designó a Roberts en 2005 y a Alito en 2006. George H.W. Bush nombró a Thomas en 1991. El ala liberal incluye a Sotomayor, designada por Barack Obama en 2009; Kagan, también por Obama en 2010, y Jackson, nombrada por Joe Biden en 2022.
En este caso, el voto cruzó líneas ideológicas. Roberts, Gorsuch y Barrett se alinearon con las tres liberales para bloquear los aranceles. Thomas, Alito y Kavanaugh disintieron.
Thomas lideró la disidencia y abogó por una lectura amplia de la autoridad presidencial en emergencias. Argumentó que la ley otorga flexibilidad al Ejecutivo en crisis, incluidas disputas comerciales, según el texto disidente. Alito y Kavanaugh suscribieron esa visión.
Advirtieron que la postura mayoritaria podría limitar a futuros presidentes ante amenazas económicas. Trump aplicó los aranceles en 2018 y 2019 contra acero, aluminio y otros bienes de China, Europa y otros lugares.
Citó seguridad nacional y desequilibrios comerciales bajo la sección 232 de la Ley de Expansión Comercial y la ley de poderes de emergencia. Las medidas afectaron miles de millones en importaciones y provocaron represalias de socios comerciales.
Tribunales inferiores se dividieron en demandas de empresas y estados. El caso llegó a la Corte Suprema tras la decisión de la administración Biden de no defender algunos aranceles.
Grupos empresariales celebraron el fallo. La Cámara de Comercio de EE.UU. lo calificó de victoria para los controles constitucionales y el comercio estable. Críticos republicanos de Trump destacaron el restablecimiento de la primacía congressional sobre impuestos.
Funcionarios de la Casa Blanca expresaron decepción, pero prometieron buscar aranceles vía legislación. El fallo llega en medio de debates electorales de 2024 sobre comercio. Trump prometió nuevos aranceles si regresa: 10-20% a todas las importaciones y 60% a bienes chinos.
Expertos legales prevén presión sobre el Congreso para aclarar poderes presidenciales en comercio. Por ahora, los aranceles afectados deben cesar salvo acción legislativa.
El resultado resalta la independencia judicial. Roberts ha escrito fallos clave que frenan excesos ejecutivos en inmigración y préstamos estudiantiles. Gorsuch y Barrett, textualistas nombrados por Trump, se unieron pese a la política del expresidente.
Thomas, el juez de mayor antigüedad, mantuvo su visión expansiva del poder ejecutivo, coherente con disidencias previas. Los mercados reaccionaron rápido. Futuros bursátiles subieron levemente tras el cierre. Acciones de siderúrgicas cayeron, mientras manufactureras ganaron.
Economistas estiman que los aranceles costaron 800 dólares anuales por hogar estadounidense, según estudios de la Reserva Federal.
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