El vestido inaugural de Melania Trump del 20 de enero de 2025 llega esta semana al Museo Nacional de Historia Estadounidense del Smithsonian en Washington. La pieza blanca de Hervé Pierre, con una franja negra lateral, se une a la Galería de Primeras Damas.
Funcionarios del museo confirmaron la adquisición el miércoles. Melania Trump hablará en una ceremonia de dedicación el viernes por la tarde. El acto cierra un año de su regreso a la Casa Blanca con el presidente Donald Trump.
El documental ‘Melania’ de Trump resalta el proceso del vestido. Se muestra a Pierre esbozando diseños y a Trump probando prototipos en un taller de Nueva York. Esos momentos ilustran la colaboración de 18 meses entre el diseñador y la ex primera dama.
Es el segundo vestido inaugural de Trump en la colección del Smithsonian. Pierre creó también su vestido azul pálido de 2017, incorporado poco después de la primera inauguración de Donald Trump. Esa prenda forma parte de unos 1.000 artefactos de primeras damas, desde los vestidos de Martha Washington hasta el de Michelle Obama por Jason Wu.
Un comunicado de la Casa Blanca calificó el doble ingreso como ‘una distinción rara que solo tienen unas pocas primeras damas en la historia’. Edith Wilson y Lady Bird Johnson lograron previamente colocar dos vestidos inaugurales en el museo.
Trump recordó la presión de elegir en 2017. ‘Debo decirles que es una tarea intimidante escoger un atuendo que se memorializará y formará parte de la historia de nuestra nación para siempre’, declaró entonces junto a su vestido anterior bajo las luces del museo.
Pierre, diseñador francés que vistió a Trump durante sus años en la Casa Blanca, calificó el reconocimiento del Smithsonian como ‘profundo’. En entrevistas, explicó que se inspiró en símbolos estadounidenses como la cúpula del Capitolio para el diseño de 2025. Las líneas simples y el alto contraste evocan sus días como modelo en pasarelas de los años 90.
Los curadores del Smithsonian elogiaron la artesanía de la prenda. Detalles cosidos a mano y seda italiana personalizada la distinguen, según indicaron. Rotará en la exposición permanente más adelante este año, junto a las perlas de Jacqueline Kennedy y el traje rojo de Nancy Reagan.
La tradición data de 1912, cuando Helen Taft donó el sombrero de copa de su esposo. Los guardarropas de las primeras damas capturan gustos definitorios de cada era, desde los turbantes de Dolley Madison hasta las botas vaqueras de Laura Bush. Las piezas de Trump enmarcan una década políticamente turbulenta.
La donación de 2017 disparó la afluencia al museo. Visitantes fotografiaron el vestido azul entre multitudes de simpatizantes de Trump y aficionados a la historia. Los responsables prevén un revuelo similar el viernes, con mayor seguridad en la capital por las festividades postinaugurales.
Comments
No comments yet
Be the first to share your thoughts