Tres personas realizaron una protesta de ocho horas en Pearson Engineering en Newcastle, causando 6.800 libras en daños a la fábrica, según un juicio. La protesta, que tuvo lugar el 18 de febrero de 2025, involucró a dos mujeres que escalaron el techo de la fábrica y una tercera que intentó encadenarse a un camión. Las acusadas—Hollie Mildenhall, de 25 años, Georgia Coote, de 28, y Summer Oxlade, de 29—negaron los cargos de daño criminal.
Presuntos vínculos de la fábrica con Israel
La fábrica, ubicada en el sitio Armstrong Works en Scotswood Road, ha sido objetivo de múltiples protestas desde 2023. David Guthrie, jefe de seguridad del lugar, testificó que la fábrica produce equipos militares para una empresa británica propiedad de una firma de defensa israelí, Rafael Advanced Defence Systems. Sin embargo, según el tribunal, la empresa no ha suministrado ningún equipo al Estado israelí.
Guthrie explicó que las operaciones de la fábrica están sujetas a estricta supervisión del gobierno británico, con licencias de exportación que controlan la provisión de equipos militares. Registros que datan de 2014 muestran que no se ha suministrado equipo ni maquinaria a Israel. En 2024, el Reino Unido introdujo una política que prohíbe a las empresas británicas vender bienes a Israel que puedan usarse en la guerra de Gaza.
Detalles de la protesta
La protesta comenzó alrededor de las 05:20 GMT del 18 de febrero de 2025, cuando Mildenhall y Coote subieron al techo del portón de la fábrica. Oxlade tiró escombros de un camión de plataforma en la entrada antes de intentar encadenarse al vehículo. Las dos mujeres en el techo rociaron pintura roja con extinguidores, cortaron alambre de corte y rompieron dos paneles iluminados de la gran señal de la empresa.
Dos hombres vestidos de negro también rociaron pintura roja en el edificio antes de huir. La protesta contó con el apoyo de un grupo de espectadores, y tomó ocho horas a la policía para retirar a los manifestantes del techo. Limpiar la pintura roja costó 700 libras, reparar la señal dañada fue 1.576 libras, y la reparación del alambre de corte costó 3.560 libras. Además, se gastaron 936,72 libras en horas de personal para la limpieza, según Guthrie.
Implicaciones legales y sociales
El juicio ha generado discusiones sobre el equilibrio entre la libertad de expresión y los derechos de propiedad, especialmente en el contexto de la guerra entre Israel y Gaza. Guthrie reconoció la intención de los manifestantes de llamar la atención sobre el posible papel de la fábrica en el conflicto, aunque enfatizó que no se ha establecido un vínculo directo con el Estado israelí.
La adquisición de la fábrica por parte de Rafael Advanced Defence Systems en 2022 ha planteado preguntas sobre las conexiones de la empresa con el gobierno israelí. Guthrie admitió que no estaba seguro de la extensión de estas conexiones, pero los registros de la empresa muestran que no ha habido suministro directo a Israel.
A medida que continúa el juicio, el caso podría establecer un precedente sobre cómo los tribunales manejan las protestas dirigidas a empresas percibidas como vinculadas al conflicto entre Israel y Gaza. Expertos en derecho sugieren que el resultado podría influir en futuras protestas y los límites legales alrededor de tales manifestaciones.
El tribunal escuchará más evidencia en los próximos días, con la expectativa de que los acusados presenten su defensa en la siguiente fase del juicio. El caso ha atraído la atención de comunidades locales y grupos activistas, destacando las crecientes tensiones entre intereses corporativos y la disidencia pública sobre conflictos internacionales.
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