El nuevo código penal de Níger. Promulgado en febrero. Establece penas de hasta 10 años de prisión y una multa de hasta 100 millones de francos CFA occidentales (130.000 libras) por “actos indecentes o no naturales” y “relaciones sexuales con una persona del mismo sexo”. Esta es la primera vez en la historia del país que se penaliza la homosexualidad, though La ley sigue movimientos legislativos similares en los países vecinos Malí y Burkina Faso en los últimos dos años.

Contexto de la operación de seguridad

El general Abdourahamane Tchiani, líder del gobierno militar, llegó al poder mediante un golpe de Estado en julio de 2023 y fue oficialmente juramentado como presidente en 2025 para un mandato de cinco años. El exmandatario de la paz de la ONU utiliza un discurso antiimperialista y formó la Alianza de Estados del Sahel con Malí y Burkina Faso, alejándose de la Comunidad Económica de Estados del África Occidental (CEDEAO). Este movimiento ha generado preocupaciones sobre los derechos humanos y la gobernanza democrática en la región.

Motivaciones políticas y reacciones internacionales

Larissa Kojoué, científica política y activista panafrodis, ha criticado el uso del discurso anti-LGBTQ+ por parte del gobierno como una herramienta política. Dijo: “Los líderes políticos utilizan esto para avanzar en su propio agenda política. Alegan ‘valores africanos’, soberanía y cultura, mientras que felizmente socavan los derechos humanos de las personas.” Kojoué también rechazó la idea de que la homosexualidad sea una importación occidental, enfatizando que tales afirmaciones suelen usarse para justificar la represión.

Agregó: “No existe ninguna cultura que fomente la violencia contra personas inocentes, o que no haga responsables a los perpetradores de violencia. Pero en el continente africano puedes hacer lo que quieras con personas LGBTQ+ y salir impune.” Esta observación resalta un patrón más amplio de violaciones a los derechos humanos en el continente.

Legado del gobierno anterior

Aunque el régimen militar ha intensificado la operación de seguridad, los cambios en el código penal comenzaron bajo el anterior presidente civil de Níger, Mohamed Bazoum. El nuevo gobierno no solo ha continuado, sino que ha ampliado estas políticas, planteando preguntas sobre la continuidad de la gobernanza y el papel de la estabilidad política en la protección de los derechos humanos.

Las detenciones y hostigamiento continuos contra personas LGBTQ+ han provocado tensiones y miedo dentro de la comunidad. Muchas han ido a la clandestinidad, y algunas han perdido contacto con otras. Las acciones del gobierno han sido descritas como una “caza de brujas” por quienes expresan preocupación por el aumento de la violencia y la erosión de las libertades civiles.