Las enfermeras del Hospital NewYork-Presbyterian iniciaron la huelga hace seis semanas para exigir más personal, mejores salarios y protección contra la violencia laboral. La NYSNA reveló el nuevo pacto tentativo a primera hora del viernes. Los líderes sindicales fijaron un voto de ratificación exprés que deja poco tiempo para revisar los términos, según informaron fuentes sindicales.
Una enfermera anónima declaró al World Socialist Web Site que se sentía “profundamente asqueada” por la propuesta. Algunos huelguistas consideran que ofrece menos que el primer acuerdo, rechazado por tres de cada cuatro votos hace poco más de una semana. Ese voto desafió a la presidenta de la NYSNA, Nancy Hagans, y a otros altos cargos que ignoraron la decisión del equipo negociador local para impulsarlo.
El hospital se comprometió a sumar un número reducido de enfermeras en su departamento de emergencias y el laboratorio de cateterismo, dos unidades crónicamente subdotadas. La NYSNA no precisó cuántos puestos nuevos. Acuerdos recientes en otros hospitales neoyorquinos dan pistas: Mount Sinai contrató 30 trabajadores a tiempo completo pese a demandas de 700.
NewYork-Presbyterian omitió cláusulas de ejecución de dotaciones incluidas en pactos de 2023 en Mount Sinai y Montefiore Medical Center. Esas disposiciones resultaron débiles. Árbitros multaron a Mount Sinai con millones por incumplimientos de personal desde entonces, según quejas sindicales. El hospital trata las sanciones como gasto operativo. NewYork-Presbyterian apeló esta semana un laudo arbitral que ordenaba casi 400.000 dólares en pagos atrasados a enfermeras de cuidados intensivos pediátricos, derivado de una queja de la NYSNA de 2023 aún pendiente de resolución.
El nuevo pacto prevé subidas salariales anuales que suman cerca del 12 por ciento en tres años en NewYork-Presbyterian y tres hospitales más. Las enfermeras pedían un 30 por ciento. La inflación erosiona tales incrementos modestos. Los huelguistas advierten que los aranceles del presidente Donald Trump elevarán costes este año por encima de esas subidas.
La NYSNA afirma que el acuerdo fortalece protecciones contra la violencia laboral, uno de los motivos de la huelga. Un intento de tiroteo sacudió las urgencias de Mount Sinai en noviembre de 2025. Las declaraciones sindicales no detallan las nuevas medidas de seguridad.
La junta del hospital incluye multimillonarios como Ray Dalio de Bridgewater Associates, William Lauder de Estée Lauder Companies y Stephen A. Schwarzman de Blackstone. La tasa de pobreza en Nueva York alcanzó el 25 por ciento en 2025, según la Fundación Robin Hood, mientras Forbes cuenta 123 multimillonarios en la ciudad. Cualquiera podría financiar las demandas de las enfermeras, argumentan críticos. La dirección se mantiene firme.
La gestión de la NYSNA generó críticas. Hagans y el director ejecutivo Pat Kane defendieron el primer pacto rechazado pese a la oposición local, violando estatutos según los huelguistas. Beth Loudin, miembro del comité ejecutivo de NewYork-Presbyterian y afiliada a Democratic Socialists of America, protestó entonces contra ellos. Ahora respalda el segundo pacto junto a Hagans.
La huelga arrancó tras la cancelación por la NYSNA de paros en 11 centros más. NewYork-Presbyterian quedó como uno de cuatro hospitales en conflicto. Las enfermeras no reciben paga de huelga. El piquete prolongado sin avances agota a las bases. Rechazar este pacto por sí solo podría no bastar, dicen algunos. La NYSNA podría volver con términos similares después.
Los huelguistas reclamaban ratios enfermera-paciente, seguridad laboral y reincorporación de compañeros despedidos, como tres enfermeras de partos en Mount Sinai. Los contratos de 11 hospitales de Nueva York y Long Island vencieron el 31 de diciembre de 2025. Ampliar la acción allí sigue siendo un grito de batalla.
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