El martes, una tarifa global del 10% de Estados Unidos entró oficialmente en vigor, tras una decisión del Tribunal Supremo que invalidó gran parte de la política de tarifas recíprocas del presidente Donald Trump. La nueva tarifa global, que Trump firmó y anunció el domingo, se aplica a todos los países, excepto una lista de productos exentos, comenzando a las 12:01 a.m. hora del Este de Estados Unidos (14:01 horas en Corea).

Alcance y exenciones de la nueva tarifa

La nueva tarifa global se aplica temporalmente a todos los países durante 150 días, con una tasa inicial del 10%. Exentos de la tarifa son ciertos minerales críticos, productos energéticos y recursos naturales no producidos en Estados Unidos, ciertos productos agrícolas como carne, tomates y naranjas, medicamentos y sus ingredientes, ciertos productos electrónicos, automóviles de pasajeros, camiones, autobuses y sus partes, y ciertos productos aeroespaciales. Estas exenciones son ya sea insumos necesarios para la industria estadounidense, productos ya sujetos a tarifas específicas bajo la sección 232 de la Ley de Expansión del Comercio, o productos que podrían provocar aumentos de precios dentro de Estados Unidos.

Según el decreto que Trump firmó el domingo, la tarifa global permanecerá vigente hasta las 12:01 a.m. del 24 de julio (hora del Este de Estados Unidos durante el horario de verano). Esto se debe a que la sección 122 de la Ley del Comercio, la base legal para imponer la tarifa global, reconoce la validez de este tipo de tarifas durante un máximo de 150 días en ausencia de aprobación por parte del Congreso.

Bases legales y estrategia de Trump

El Tribunal Supremo determinó que Trump no había sido autorizado por la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) para imponer y recaudar tarifas recíprocas (tarifas diferenciadas por país) y ‘tarifas de fentanilo’ (tarifas impuestas a China, México y Canadá por su insuficiente cooperación para bloquear la entrada del narcótico fentanilo a Estados Unidos). En respuesta, Trump se basó en la autoridad establecida en la sección 122 de la Ley del Comercio, aprobada en 1974, que otorga al presidente el poder de imponer tarifas de hasta el 15% a sus socios comerciales durante un máximo de 150 días cuando Estados Unidos tenga un déficit comercial ‘grande y serio’.

Trump ha declarado que planea realizar investigaciones bajo la sección 301 de la Ley del Comercio y la sección 232 de la Ley de Expansión del Comercio para imponer tarifas adicionales a ciertos socios comerciales, incluso mientras impone una tarifa universal a nivel mundial. Esta estrategia parece tener como objetivo mantener los ingresos por tarifas hasta ahora, mientras evita la anulación o el retiro de acuerdos con socios comerciales clave como Corea del Sur, que han alcanzado recientemente acuerdos comerciales condicionados a inversiones masivas en Estados Unidos.

La sección 301 de la Ley del Comercio autoriza al gobierno a responder a actos, políticas y prácticas injustas, desfavorables y discriminatorias de gobiernos extranjeros que restringen o cargan el comercio de Estados Unidos. La sección 232 de la Ley de Expansión del Comercio otorga al presidente el poder de imponer tarifas si, basándose en una investigación de los departamentos correspondientes, se considera que la importación de ciertos productos representa una amenaza para la seguridad nacional.

Implicaciones y pasos siguientes

A pesar de la decisión del Tribunal Supremo contra las tarifas recíprocas, Trump, quien ha decidido mantener la línea de recaudación de tarifas generalizadas que es una promesa y política clave de su segundo mandato, se espera que continúe impulsando nuevas investigaciones y posibles tarifas bajo los marcos legales existentes. Sin embargo, es probable que la nueva tarifa global expire después de los 150 días.

La opinión pública en Estados Unidos sobre la política de tarifas de Trump es en su mayoría desfavorable, y el Partido Demócrata, que está en oposición, también ha declarado públicamente que no se aprobará la extensión del efecto de la tarifa más allá de los 150 días. Los analistas sugieren que el período de 150 días podría aumentar la presión sobre el Congreso para actuar en materia de política comercial, potencialmente redefiniendo el enfoque de Estados Unidos en las relaciones comerciales internacionales.

El lunes, el día después de emitir el decreto sobre una tarifa global del 10%, Trump dijo a través de las redes sociales que elevaría la tasa al 15%, pero no reveló cuándo comenzaría el incremento. Este movimiento ha generado preocupación entre socios comerciales y empresas nacionales sobre el posible impacto económico de nuevas subidas de tarifas.

Se espera que la nueva tarifa global tenga implicaciones significativas para el comercio internacional, afectando cadenas de suministro y aumentando los costos para los consumidores y empresas estadounidenses. Según analistas del sector, la tarifa del 10% podría añadir hasta 100.000 millones de dólares en costos adicionales anuales, con posibilidad de cifras aún más altas si la tasa se eleva al 15%.

A medida que se acerca el período de 150 días, el enfoque se centrará en si el Congreso aprobará una extensión o si Trump buscará nuevas vías legales para mantener las tarifas. El resultado de este período podría tener efectos duraderos en la política comercial de Estados Unidos y sus relaciones con sus principales socios comerciales.