Un fragmento de 11 centímetros de la punta del colmillo izquierdo del famoso elefante de Gian Lorenzo Bernini se desprendió el fin de semana en Roma, según informó el Ayuntamiento. La policía revisa grabaciones de videovigilancia para detectar posibles actos vandálicos.
La pieza no forma parte del diseño original del escultor del siglo XVII. Ya se había roto en 2016 por un vandalismo confirmado, indicaron funcionarios municipales.
El elefante, encargado por el papa Alejandro VII en 1655, sostiene un obelisco egipcio antiguo en la Piazza della Minerva, cerca del Panteón. Los romanos y turistas lo llaman “Porcellino de Minerva” por su aspecto rechoncho y porcino.
Trabajadores hallaron el fragmento el sábado por la mañana en los adoquines bajo la estatua. Las autoridades acordonaron la zona e informaron a los responsables de patrimonio cultural.
“Examinamos todas las imágenes de las cámaras cercanas”, declaró un portavoz de la policía de Roma. Aún no hay sospechosos, pero el incidente repetido genera preocupación por la seguridad del lugar.
Esta es la segunda rotura de esa punta específica del colmillo. Los restauradores la reemplazaron en 1977 tras daños previos. La fractura de 2016 motivó reparaciones rápidas y mayor vigilancia, aunque la pieza volvió a desprenderse.
Expertos evaluarán si el desprendimiento se debe a desgaste natural o fuerza intencionada, según un comunicado del departamento cultural municipal.
La historia del elefante se remonta casi 370 años. El papa Alejandro VII encargó a Bernini, principal artista de Roma, una base para el obelisco hallado en excavaciones renacentistas. El escultor eligió un elefante por su memoria legendaria y fuerza, con un giro juguetón: el animal mira hacia atrás, como dudoso de su carga.
La inscripción latina en la base del obelisco alaba la sabiduría dominica, ligada a la cercana iglesia de Santa María sopra Minerva.
La Piazza della Minerva atrae multitudes que fotografían la estatua con la cúpula del Panteón de fondo. Vendedores ambulantes ofrecen souvenirs y los cafés se llenan en horas punta.
El incidente podría alterar el flujo de visitantes si las reparaciones se prolongan. Los responsables municipales planean una inspección completa para evitar nuevos daños.
La preservación de los tesoros barrocos de Roma exige vigilancia constante. En años recientes, el vandalismo ha afectado otros monumentos como el Coliseo y la Fontana di Trevi.
La policía pide a quien tenga información que se presente. El elefante permanece sin la punta del colmillo, recordatorio de la fragilidad ante su fama perdurable.
Equipos de restauración están preparados. Reparaciones anteriores usaron mármol idéntico para una integración perfecta. Los funcionarios esperan recolocar la pieza pronto, salvo hallazgos delictivos. La creación de Bernini sigue cautivando a los viandantes bajo el sol romano.
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