El Servicio Federal de Inteligencia de Suiza anunció que finalmente abrirá archivos clasificados sobre el criminal nazi Josef Mengele, conocido como el ‘Ángel de la Muerte’ por su papel en el campo de exterminio de Auschwitz. Sin embargo. No se ha especificado la fecha de este anuncio — Esta decisión llega después de años en que historiadores y investigadores intentaron acceder a los registros, pero fueron negados por cuestiones de seguridad nacional.

Misterio histórico sobre la presencia de Mengele en Suiza

Mengele fue responsable de seleccionar prisioneros para las cámaras de gas en Auschwitz, donde se estima que murieron 1,1 millones de personas, incluyendo aproximadamente un millón de judíos. Tras la guerra. Escapó de Europa y vivió bajo una identidad falsa en América del Sur, usando documentos de viaje del Comité Internacional de la Cruz Roja emitidos en la consulada suiza de Génova.

A pesar de estos esfuerzos por evadir la justicia, Mengele pasó unas vacaciones de esquí en los Alpes suizos con su hijo Rolf en 1956. Esta información se conoció desde la década de 1980, pero persisten preguntas sobre si regresó a Suiza después de 1959, cuando se emitió una orden internacional de arresto contra él.

Historiadores suizos exigen transparencia

La historiadora suiza Regula Bochsler ha cuestionado durante mucho tiempo si Mengele tenía una conexión más profunda con Suiza. Su investigación sobre el papel del país como punto de tránsito para nazis que huían reveló una advertencia de 1961 del servicio de inteligencia austríaco a las autoridades suizas, indicando que Mengele podría haber estado en territorio suizo bajo un nombre falso. Al mismo tiempo. La esposa de Mengele alquiló un apartamento en Zúrich y solicitó residencia permanente.

Bochsler accedió a archivos policiales de Zúrich que revelaron que el apartamento estaba bajo vigilancia en 1961. Los policías notaron que la esposa de Mengele conducía su Volkswagen con un hombre no identificado. Sin embargo, no está claro si ese hombre era Mengele mismo. En 2019, Bochsler solicitó acceso a los archivos al Archivo Federal Suizo, pero fue denegado. Los documentos estaban sellados hasta 2071 por cuestiones de seguridad nacional y para proteger a la familia extendida.

Otros historiadores también han solicitado acceso. En 2025, Gérard Wettstein presentó otra solicitud y fue denegada. Argumentó que la secrecía alimentaba teorías conspirativas y recaudó 18,000 francos suizos mediante crowdfunding para impugnar la decisión en los tribunales. Tras su acción legal, el Servicio Federal de Inteligencia Suizo acordó otorgar acceso al archivo, aunque con condiciones aún por definirse.

Preocupaciones por la censura y la transparencia

No todos los historiadores creen que los archivos proporcionen información sustancial sobre Mengele. Sacha Zala, presidente de la Sociedad Suiza de Historia, señaló que probablemente no haya nada relevante sobre Mengele en los archivos, pero sospecha que podrían hacer referencia a servicios de inteligencia extranjeros como Mossad, que estaba activamente rastreando criminales de guerra nazis a finales de la década de 1950.

Zala criticó el proceso de desclasificación por carecer de conocimiento histórico y señaló que la secrecía en torno a los archivos ha alimentado teorías conspirativas. Jakob Tanner, otro historiador familiarizado con el papel de Suiza durante la Segunda Guerra Mundial, argumentó que la secrecía refleja un conflicto más amplio entre la seguridad nacional y la transparencia histórica en el país.

Tanner destacó la sensible historia de Suiza, incluyendo su negativa a aceptar refugiados judíos durante la Segunda Guerra Mundial y el papel de sus bancos al proteger activos judíos. Expresó preocupación de que los archivos estén fuertemente censurados y no proporcionen la claridad que buscan los historiadores.

A pesar de la falta de una fecha específica de lanzamiento, la decisión del gobierno suizo de abrir los archivos marca un paso importante. Sin embargo, Wettstein y Bochsler siguen siendo escépticos sobre la transparencia del proceso y el alcance de la información que se hará pública.

El misterio que rodea la posible presencia de Mengele en Suiza sigue atrayendo a investigadores y al público en general. Mientras el gobierno suizo ha dado un paso hacia la transparencia, la verdad completa sobre los movimientos de Mengele y el conocimiento de las autoridades suizas sigue siendo incierta.