El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó durante su discurso del Estado de la Unión el martes que Irán busca desarrollar misiles capaces de atacar Estados Unidos, un desarrollo que podría cambiar el equilibrio de poder en el Medio Oriente. Trump señaló que Irán ya ha desarrollado misiles que pueden amenazar Europa y bases militares estadounidenses en el extranjero, y ahora está trabajando en armas de largo alcance que podrían alcanzar el territorio estadounidense.

Capacidades actuales de misiles de Irán

Según el Servicio de Investigación del Congreso de EE.UU., Irán posee actualmente misiles balísticos de corto y mediano alcance con un máximo de aproximadamente 1.850 millas (3.000 kilómetros). Este alcance es significativamente menor que la distancia entre Irán y Estados Unidos continental, que es de más de 6.000 millas desde el punto oeste más alejado de Irán.

En 2025, la Agencia de Inteligencia de Defensa de EE.UU. estimó que Irán podría desarrollar un misil balístico intercontinental viable para 2035, siempre que decidiera perseguir tal capacidad. Sin embargo, la agencia no confirmó que Irán haya tomado esa decisión.

Negociaciones entre EE.UU. e Irán sobre el programa nuclear

Washington y Teherán han tenido dos rondas de conversaciones con el objetivo de alcanzar un nuevo acuerdo sobre el programa nuclear de Irán, para reemplazar el acuerdo que Trump abandonó durante su primer mandato. EE.UU. ha exigido consistentemente que Irán deje de enriquecer uranio y aborde su programa de misiles balísticos y su apoyo a grupos armados regionales, exigencias que Irán ha rechazado.

Trump ha desplegado una fuerza militar significativa en el Medio Oriente, incluyendo dos portaaviones, más de una docena de otros buques, una gran cantidad de aviones de combate y otros activos. Ha advertido repetidamente que atacaría a Irán si las negociaciones no producen un nuevo acuerdo. Las conversaciones con Teherán continuarán el jueves.

Implicaciones para la seguridad regional

Expertos advierten que el aumento de tensiones entre EE.UU. e Irán sobre tecnología de misiles y capacidades nucleares podría llevar a un ciclo peligroso de posturas militares y acciones reactivas. El desarrollo de misiles de largo alcance por parte de Irán alteraría significativamente el paisaje estratégico de la región, lo que podría provocar más despliegues militares y sanciones por parte de EE.UU.

Según un informe del Centro para la Seguridad Estratégica y las Relaciones Internacionales, la proliferación de tales armas podría aumentar el riesgo de conflicto accidental o de miscalculation, especialmente si ambas partes perciben las acciones de la otra como una amenaza.

Los comentarios de Trump durante su discurso del Estado de la Unión ocurren en un momento de tensión geopolítica elevada, con EE.UU. e Irán en un enfrentamiento prolongado sobre el programa nuclear de Irán y su influencia regional. El potencial de un nuevo acuerdo sigue siendo incierto, con ambas partes lejos de un compromiso sobre temas clave.

Analistas sugieren que el despliegue militar de EE.UU. en la región podría estar destinado a disuadir la agresión iraní y enviar una señal de preparación para responder a cualquier amenaza percibida. Sin embargo, el despliegue de una fuerza tan grande podría verse como provocador por Irán y sus aliados, aumentando el riesgo de un enfrentamiento directo.

La situación ha atraído la atención de observadores internacionales y legisladores, quienes están monitoreando de cerca los acontecimientos. Con las negociaciones programadas para continuar el jueves, los próximos días podrían ser críticos para determinar la trayectoria de las relaciones entre EE.UU. e Irán.