El presidente Donald Trump planteó este martes la posibilidad de un avance diplomático con Irán, pero impuso un plazo de 10 días para progresos o strikes militares de Estados Unidos.
Sus declaraciones aumentaron la presión sobre Teherán en medio de oscilaciones volátiles en bolsas y mercados de materias primas por el enfrentamiento.
Los mercados de futuros subieron con indicios de diálogo y cayeron ante amenazas de fuerza. “Se discute aún un acuerdo”, dijo Trump según personas al tanto de sus declaraciones.
Dejó claro que el margen es estrecho: las opciones militares están listas “en los próximos 10 días” si falla la diplomacia.
Planificadores militares de Estados Unidos delinearon dos vías si se rompen las conversaciones, informó el Wall Street Journal. La primera prevé ataques precisos a activos clave iraníes para obtener concesiones sin derrocar al Gobierno.
La segunda plantea una operación amplia dirigida al cambio de régimen.
Líderes iraníes evalúan respuestas con cautela. Funcionarios en Teherán podrían estimar que resistir ataques limitados amenaza menos su poder que una rendición rápida.
Tales strikes podrían unir apoyo interno, mostrar determinación y probar si la opinión pública estadounidense obliga a Washington a retroceder antes de exigir cesiones mayores como la desnuclearización.
Un enfoque de ataques limitados podría estabilizar al régimen a largo plazo, según analistas, al evitar el caos de una guerra total mientras cede a demandas nucleares de Estados Unidos.
La alternativa de cambio de régimen implica riesgos mayores. Podría provocar represalias iraníes desesperadas contra bases, barcos y aliados estadounidenses en Oriente Medio.
Los flujos de petróleo por el estrecho de Ormuz podrían detenerse y disparar precios del crudo. Olas de refugiados y caos interno en Irán complicarían la región.
Los operadores buscan aspectos positivos. Un pacto diplomático o concesiones postataque podrían generar movimientos bruscos. El oro y el crudo caerían con menor demanda refugio.
El par euro-franco suizo subiría por apetito al riesgo.
Los mercados siguen un litigio legal separado en Estados Unidos con impacto en la política comercial. La Corte Suprema decidirá pronto sobre la validez de aranceles bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional, o IEEPA.
Una decisión adversa obligaría al Gobierno a devolver entre 150.000 y 175.000 millones de dólares. En la próxima década, perdería entre 1,1 y 1,4 billones en ingresos previstos.
La volatilidad en bonos se mantiene baja pese a los riesgos. Estrategas de Macquarie lo atribuyen a planes de contingencia del Gobierno.
Funcionarios señalaron que podrían reimponer aranceles por leyes alternativas, cobrar tasas por licencias de importación o incluirlos en pactos comerciales “voluntarios” como los recientes con Indonesia, Malasia, Japón y Corea del Sur.
El impasse con Irán ha intensificado nerviosismo en mercados desde principios de año. Un tuit de Trump o declaración de Teherán mueve futuros del petróleo más del 2%.
Índices bursátiles siguen: acciones de defensa suben con escalada y aerolíneas caen por miedos a costos de combustible.
Canales diplomáticos siguen activos, aunque detalles se guardan. Aliados europeos piden contención, Israel urge mano dura. Arabia Saudí y otros estados del Golfo refuerzan defensas ante posibles represalias iraníes.
Por ahora, el reloj de 10 días avanza. Teherán afronta una elección clara: ceder en la mesa o probar la determinación estadounidense en el campo de batalla.
Comments
No comments yet
Be the first to share your thoughts