El presidente de Ghana. John Mahama. Quien obtuvo una victoria decisiva en las elecciones de 2024, se ha posicionado en primer plano de un creciente movimiento para obtener reparaciones por el legado de la esclavitud transatlántica. El miércoles. Una resolución histórica fue aprobada por 123 votos en la Asamblea General de la ONU, declarando la práctica de la esclavitud de bienes muebles como ‘el crimen más grave contra la humanidad’. La resolución fue recibida con amplio apoyo por naciones africanas, asiáticas y caribeñas, pero enfrentó la oposición del bloque occidental, incluyendo Estados Unidos, Canadá y el Reino Unido, que se abstuvieron del voto.

Divisiones históricas marcan la votación

La resolución. Aprobada por la Asamblea General de la ONU, destaca profundas divisiones históricas sobre el legado de la esclavitud. Mientras que 123 países votaron a favor, tres naciones que se opusieron públicamente —Argentina, Israel y Estados Unidos— tienen vínculos complejos con el comercio de esclavos. Por ejemplo. Argentina importó esclavos africanos durante los siglos XVI y XVII, y dos tercios de sus importaciones durante ese período consistían en esclavos. Por otro lado. Estados Unidos vio 11 estados que se separaron en 1861 para evitar la Proclama de Emancipación, que liberó a los esclavos en el territorio confederado.

El embajador de Estados Unidos ante el Consejo Económico y Social de la ONU, Dan Negrea, destacó que Washington no reconoce un derecho legal a reparaciones por errores históricos que no eran ilegales según el derecho internacional en el momento en que ocurrieron. Esta postura refleja una resistencia más amplia entre las naciones occidentales a reconocer la culpa histórica y pagar reparaciones por el comercio transatlántico de esclavos.

Defensores de los derechos humanos argumentan que la reticencia de algunos países a apoyar la resolución surge de temores de que podría abrir la puerta a pagos de reparación. La resolución en sí no es vinculante legalmente, pero tiene peso simbólico y político. El observador permanente del Vaticano ante la ONU, el arzobispo Gabriele Caccia, llamó a la resolución una ‘narrativa parcial’, pero evitó mencionar los decretos papales de 1452 y 1455 que sentaron las bases para la esclavitud transatlántica al autorizar la esclavitud de no cristianos en África.

Comienza la década de reparaciones de la Unión Africana

La Unión Africana ha declarado los años 2026-2036 como su ‘década de reparaciones’, y Mahama ha sido nombrado su defensor en este asunto. La resolución. Que tomó meses de consultas con comunidades africanas y de la diáspora, ha energizado a la Unión Africana para impulsar la justicia reparatoria, incluso ante la resistencia occidental.

Según la Unión Africana, 15 millones de personas fueron esclavizadas durante un período de 400 años, y el movimiento por reparaciones busca abordar los efectos históricos y actuales de esta injusticia sistémica. La organización ha establecido un comité de expertos para desarrollar un marco para la justicia reparatoria y para involucrar a descendientes de esclavos en todo el mundo.

Mahama, quien se convertirá en presidente de la Unión Africana en 2027, ha expresado confianza en el impulso del movimiento. ‘Viajamos este largo camino, cada paso guiado por el deseo de ser mejores y hacer lo mejor, cada paso acercándonos al tipo de mundo que querríamos dejar a nuestros hijos’, dijo en su discurso ante la Asamblea General de la ONU.

El secretario general de la ONU, António Guterres, llamó a ‘acciones mucho más audaces’ en respuesta a la resolución, señalando el reconocimiento de la comunidad internacional sobre la gravedad del asunto. La resolución en sí ha sido acogida como un paso significativo por muchas naciones africanas, que han buscado durante mucho tiempo el reconocimiento internacional de su sufrimiento histórico.

¿Qué sigue para las reparaciones?

El impulso de la Unión Africana por reparaciones se espera que continúe en los próximos años, con un enfoque en involucrar a naciones occidentales y obtener apoyo internacional para la causa. El movimiento ya ha comenzado a ganar impulso, con la formación de un comité de expertos y un creciente interés internacional en el tema.

Con el inicio de la década de reparaciones de la Unión Africana en 2026, los próximos años serán críticos para el movimiento. La organización enfrenta el desafío de superar la resistencia de naciones occidentales, que históricamente han evitado reconocer su papel en el comercio transatlántico de esclavos. Sin embargo, la reciente resolución de la ONU ha dado un impulso significativo a la causa, y la liderazga de Mahama se considera un factor clave en el éxito del movimiento.

La resolución también ha generado una conversación más amplia sobre la justicia histórica y el legado de la esclavitud en todo el mundo. Aunque el camino hacia las reparaciones sigue siendo incierto, la Unión Africana y sus aliados están decididos a continuar la lucha por la justicia y el reconocimiento del sufrimiento sufrido por millones de esclavos durante siglos.