La Corte Suprema de Estados Unidos rechazó la política comercial del presidente Donald Trump este viernes. Los jueces fallaron por 6-3 que Trump usó ilegalmente la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional de 1977 para gravar importaciones de varios países.

La decisión confirma fallos previos de tribunales federales de distrito y apelaciones que declararon improcedentes las medidas de emergencia. El juez presidente John Roberts escribió la opinión mayoritaria.

Roberts enfatizó que la ley apunta a emergencias nacionales reales, no a disputas comerciales rutinarias. “El presidente no puede convertir un desequilibrio comercial en una emergencia”, declaró Roberts, según el documento de la corte.

Trump reaccionó de inmediato. En una conferencia de prensa en la Casa Blanca minutos después del fallo, lo calificó de “profundamente decepcionante”. Prometió explorar otras vías legales bajo estatutos comerciales existentes para proteger a trabajadores e industrias estadounidenses.

Por la noche, Trump anunció en redes sociales una orden ejecutiva para un arancel general del 10% sobre bienes de todos los países. Una hoja informativa de la Casa Blanca confirmó que las tarifas entran en vigor el martes. Funcionarios lo describieron como medida provisional para cubrir el vacío dejado por la corte.

Los mercados registraron caídas inmediatas. El Dow Jones bajó un 1,2% en la sesión de la tarde. Los índices asiáticos cayeron más durante la noche por temores de nueva fricción comercial. Los rendimientos de bonos subieron ante la incertidumbre.

El fallo implica riesgos financieros enormes. Reuters estima hasta 175.000 millones de dólares en recaudación arancelaria sujetos a reclamos de devolución por importadores. Empresas desde siderúrgicas hasta agricultores de soja impugnaron las tarifas por elevar costos sin aprobación del Congreso.

Tribunales inferiores ya habían bloqueado partes del programa arancelario de Trump. Un juez federal en Washington detuvo gravámenes sobre acero y aluminio de Canadá, México y la Unión Europea el año pasado. La Corte de Apelaciones Federal ratificó esa postura en marzo.

Los aranceles originales de Trump, aplicados en 2018, apuntaron a China, la UE y otros. Invocó seguridad nacional y déficits comerciales bajo la ley de poderes de emergencia. La Corte Suprema rechazó esa argumentación.

Socios internacionales observan con atención. La Unión Europea indicó disposición a retaliar ante nuevas barreras estadounidenses. Funcionarios de Pekín guardaron silencio público pero intensificaron advertencias en medios estatales sobre escalada.

Expertos legales divergen sobre los próximos pasos. Algunos prevén que el Congreso apruebe nueva legislación comercial. Otros anticipan que Trump recurra a la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, que permite aranceles unilaterales por prácticas desleales.

La decisión redefine el poder ejecutivo en comercio. Durante décadas, presidentes ejercieron amplia autoridad arancelaria. El fallo del viernes la limita, al menos para declaraciones de emergencia. Abogados de la Administración reorganizan su estrategia.

La orden de Trump prueba límites. El gravamen del 10% general afecta desde autos alemanes hasta café brasileño. Importadores enfrentan complicaciones inmediatas. Aduanas y Protección Fronteriza alertó a puertos para prepararse.

Grupos empresariales se dividen. La Cámara de Comercio de EE.UU. aplaudió a la corte por frenar excesos ejecutivos. Fabricantes advirtieron que los nuevos aranceles podrían disparar la inflación y frenar el crecimiento. Minoristas se preparan para precios más altos.

Cadenas de suministro globales, frágiles por la pandemia, reciben otro golpe. Piezas automotrices, electrónicos y ropa sufrirán más. Analistas de Goldman Sachs proyectan un arrastre del 0,3% en el PIB estadounidense si las tensiones persisten.

Trump presentó su giro como desafiante. “America First significa pelear con inteligencia”, publicó en Twitter. Sus partidarios celebraron la respuesta rápida. Críticos la tildaron de improvisación temeraria.

El caso resalta divisiones profundas en comercio. Con elecciones de medio término en puerta, los aranceles son un punto candente. Votantes del Cinturón del Óxido siguen cada movimiento. Lobbies agrícolas piden exenciones en plena cosecha.

Los tribunales ahora marcan el ritmo de las guerras comerciales. Presidentes futuros enfrentarán riendas más cortas en poderes de emergencia. Por ahora, la fecha límite del martes pesa sobre puertos desde Los Ángeles hasta Nueva York.