El gobierno de Estados Unidos autorizó la salida de trabajadores gubernamentales no esenciales y sus familias de Israel, citando un aumento de riesgos tras conversaciones inconclusas con Irán sobre su programa nuclear. El Departamento de Estado de EE.UU. emitió un aviso instando a los ciudadanos estadounidenses a ‘considerar abandonar Israel mientras aún haya vuelos comerciales disponibles’ y advirtió contra viajar al país.

Tensiones crecientes y esfuerzos diplomáticos

Esta advertencia surge tras negociaciones recientes entre EE.UU. e Irán sobre el futuro del programa nuclear de Teherán, que terminaron sin acuerdo. Las discusiones estaban programadas para continuar la próxima semana, pero la falta de avances ha generado preocupación sobre posibles acciones militares.

El presidente Donald Trump habría reunido dos grupos de ataque en portaaviones, señalando su preparación para una posible acción militar si Irán no muestra disposición a reducir sus actividades nucleares. El aviso del Departamento de Estado de EE.UU. fue acompañado por un mensaje del embajador Mike Huckabee a personal del embajado de EE.UU. en Israel, instándolos a salir ‘hoy’ debido a la ‘alta demanda de asientos en aviones.’

Huckabee envió el correo a las 12:04 a.m. hora local, instruyendo al personal del embajado a reservar vuelos a cualquier lugar desde el cual pudieran continuar su viaje a Washington, D.C. Su mensaje enfatizó la necesidad de ‘salir del país con urgencia’, resaltando la gravedad de la situación.

Esfuerzos para evitar una acción militar

El ministro de Relaciones Exteriores de Omán, Badr Albusaidi, un mediador clave en las negociaciones entre EE.UU. e Irán, ha viajado a Washington en un último intento de disuadir al gobierno de Trump de una acción militar. Albusaidi se espera que informe al vicepresidente JD Vance y argumente que se ha alcanzado suficiente progreso en las negociaciones para justificar la prudencia.

La urgencia del viaje de Albusaidi, pocas horas después de que las conversaciones en Ginebra concluyeran el jueves por la noche, sugiere que cree que se necesita una acción rápida para contrarrestar a quienes abogan por la intervención militar. El liderazgo iraní ha instado a EE.UU. a suavizar sus exigencias, pero los negociadores estadounidenses, Steve Witkoff y Jared Kushner, no emitieron ninguna declaración oficial después de las conversaciones, lo que indica una falta de claridad sobre sus posiciones.

El vicepresidente Vance, conocido por su oposición a las intervenciones militares, se espera que juegue un papel crucial en la determinación de los próximos pasos del gobierno. La tarea de Albusaidi es convencer a Vance de que un ataque militar rápido no cambiará la postura de Irán en las negociaciones.

Disputas nucleares y plazos diplomáticos

En una entrevista con el Washington Post, Vance afirmó: ‘La idea de que estaremos en una guerra en el Medio Oriente durante años sin fin — no hay posibilidad de que eso ocurra.’ Sin embargo, también expresó incertidumbre sobre si Trump apoyaría un ataque militar.

Irán ha rechazado cumplir con las demandas de EE.UU. de exportar su stock de uranio altamente enriquecido y ha afirmado su derecho a enriquecer uranio nacionalmente. El parlamento iraní aprobó una ley en julio de 2023 que prohibió la cooperación con la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) y exige el reconocimiento del derecho de Irán a enriquecer antes de que puedan regresar los inspectores.

Irán ha indicado que se comprometería con un enriquecimiento basado en necesidades, requiriendo solo un nivel de pureza del 20% o inferior en su reactor de investigación de Teherán. El combustible para este reactor es suministrado por Rusia, aunque el lugar fue gravemente dañado en un bombardeo estadounidense en junio de 2023.

Irán también opera una planta nuclear construida por Rusia en Bushehr, en el Golfo Pérsico, que recibe combustible ruso. El problema del stock de 400 kg de uranio altamente enriquecido al 60% podría resolverse mediante dilución o ‘dilución’, como se hizo en el acuerdo nuclear de 2015.

EE.UU. e Irán están programados para reunirse a nivel técnico la próxima semana en Viena, en las oficinas de la AIEA. La agencia está programada para celebrar su reunión trimestral, y su director general, Rafael Grossi, se espera que proporcione una actualización sobre el acceso a los sitios nucleares de Irán.

Grossi, quien busca suceder a António Guterres como secretario general de las Naciones Unidas, ve un acuerdo sobre el programa nuclear de Irán como un logro clave en su carrera. Las reuniones próximas pueden ofrecer una oportunidad crítica para desescaladar las tensiones y encontrar una solución diplomática a la crisis actual.