Aproximadamente 1.000 irano británicos se reunieron en Manchester el 14 de abril de 2024 para expresar su apoyo a los recientes ataques militares de EE.UU. e Israel contra Irán. La manifestación, celebrada en el parque Victoria de la ciudad, fue una de las más grandes de los últimos años y reflejó las complejas y a menudo contradictorias emociones de los iraníes que viven en el extranjero.

El mensaje del mitin

Farid Vahidi, activista de derechos humanos iraní basado en Manchester, dijo que el mitin reflejaba la creciente frustración de los iraníes tanto en el Reino Unido como en su país. ‘Estamos bajo mucha represión y presión, y simplemente queremos liberarnos’, dijo Vahidi, dirigiéndose a la multitud.

Los ataques, que objetivaron la infraestructura militar iraní, han provocado represalias del régimen iraní contra países vecinos que albergan bases militares estadounidenses. Según informes oficiales, más de 200 personas, incluido el líder supremo, el ayatolá Ali Khamenei, han muerto en el conflicto hasta ahora.

Apoyo en medio del trauma

Vahidi, quien trabaja con refugiados iraníes en el Reino Unido, dijo que el mitin no era una celebración de la guerra, sino un desesperado llamado a cambio. ‘No queremos que nuestro país sea atacado, pero muchos han estado pidiendo intervención extranjera durante mucho tiempo’, dijo.

Una participante anónima, que teme represalias contra su familia en Irán, describió el impacto emocional del conflicto. Dijo que no ha podido contactar con sus padres desde que el gobierno iraní implementó un cierre nacional de internet. ‘La última vez que cerraron internet [en enero], no pude hablar con mis padres durante dos semanas’, dijo. ‘No sé qué pasará esta vez.’

Ella reconoció las víctimas civiles, pero argumentó que la situación había llegado a un punto crítico. ‘Hemos llegado al punto en el que básicamente nos aferramos al último recurso, y el último recurso es la intervención extranjera’, dijo.

Distanciamiento del régimen

Una de sus amigas, que también decidió permanecer anónima, expresó sentimientos melancólicos sobre los ataques. ‘En un mundo ideal, ningún ciudadano querría que su país fuera bombardeado, pero las Fuerzas de la Guardia Revolucionaria Islámica nos llevaron al punto en el que apoyamos a Trump para atacar nuestro país’, dijo.

Agregó que muchos iraníes ahora se están distanciando del islam y de la interpretación del régimen de la ley islámica. ‘Muchos iraníes ahora se están distanciando del islam y no quieren ser identificados como musulmanes, porque han sido traumatizados por eso’, dijo.

La mujer, que se mudó al Reino Unido a los 18 años para estudiar, dijo que las protestas en Irán tienen múltiples capas. ‘Es por la economía, la opresión, la falta de derechos humanos, la falta de derechos de las mujeres’, dijo, añadiendo que la inflación descontrolada ha hecho la vida más difícil para muchos en Irán.

El papel de las potencias extranjeras

Dainel, otro participante del mitin, dijo que muchos iraníes, tanto en el país como en el extranjero, apoyan los ataques por ahora. ‘No queremos este régimen porque está haciendo todo muy mal’, dijo.

Entre las banderas que se mostraron en el mitin, hubo algunas que representaban a EE.UU. e Israel. Dainel dijo que confía más en los líderes de esos países que en los ayatolas en el poder en Irán. ‘Lo que dicen, lo hacen. Y vemos lo que dicen los ayatolas, nunca lo hacen’, dijo.

Vahidi, sin embargo, fue más cauteloso. ‘No quiero fantasear y pensar que tienen nuestros intereses en mente’, dijo. ‘Obviamente, cualquier político piensa primero en sus propios intereses y los de su país. Pero en este momento, personalmente como iraní y cualquier otra persona con la que he hablado, no hay otra vía ante nosotros.’

El mitin tuvo lugar en medio de una crisis profundamente agravada en Irán, donde el régimen ha sido acusado de graves abusos de los derechos humanos. Desde diciembre de 2022, se estima que ha matado entre 6.000 y 30.000 manifestantes, aunque los números exactos son difíciles de verificar debido a las restricciones sobre los medios independientes.

La situación probablemente seguirá siendo volátil en las próximas semanas, con Irán y sus adversarios preparándose para más movimientos militares y políticos. El impacto de los ataques en la región y en la economía global podría ser significativo, con analistas advirtiendo sobre posibles efectos secundarios en el comercio y la seguridad.