El servicio de guardacostas de Estados Unidos ha reinstado a 56 miembros dados de baja por rechazar la vacuna contra el COVID-19, según el Departamento de Seguridad Nacional. Esta decisión sigue a una orden ejecutiva emitida por el presidente Donald Trump el 27 de enero de 2025, que permitió la reinstalación de miembros del servicio dados de baja por negarse a vacunarse.

Reinstalación y pago retroactivo

La secretaria del Departamento de Seguridad Nacional, Kristi Noem, describió la reinstalación como una victoria para la libertad religiosa, personal y médica de todos los estadounidenses, dentro y fuera del uniforme. Dijo: ‘Las ordenanzas anteriores sobre vacunas eran inconstitucionales, inamericanas y una grave violación de la libertad personal. El presidente Trump está corrigiendo estos errores y devolviendo a los miembros injustamente dados de baja al servicio.’

Los 56 miembros fueron dados de baja bajo una orden emitida por el anterior secretario de Defensa, Lloyd Austin, el 21 de agosto de 2021, que exigía a todos los miembros del servicio recibir la vacuna contra el COVID-19. Esta orden fue posteriormente revocada el 10 de enero de 2023. El guardacostas implementó una orden similar, que también fue revocada el 11 de enero de 2023.

Según la orden ejecutiva, un panel de tres miembros del Consejo de Corrección de Registros Militares del Guardacostas votó para reinstalar a los 56 miembros según la recomendación de la secretaria Noem. El guardacostas reinstalará retroactivamente a estos miembros, asegurando que sus registros de servicio reflejen un período de servicio activo ininterrumpido desde la fecha de su baja hasta su reinstalación.

Impacto en los registros de servicio

El Departamento de Seguridad Nacional destacó que la reinstalación garantizará que los registros de servicio de cada miembro reflejen un período de servicio activo ininterrumpido entre la fecha de su baja relacionada con la vacuna y su reinstalación en el servicio del guardacostas. Este cambio podría tener implicaciones significativas para el progreso futuro de la carrera y los beneficios de los miembros.

Según la orden ejecutiva del presidente, estos miembros del guardacostas podrían tener derecho a pago retroactivo y asignaciones, pagos adicionales, rango y/o antigüedad en grado, según determine el guardacostas. Los montos exactos y condiciones de estos beneficios aún se están finalizando.

La reinstalación de estos miembros sigue una tendencia más amplia de revisar y revertir decisiones tomadas durante la administración anterior sobre mandatos de vacunación en el ejército. Acciones similares se han tomado en otras ramas del ejército, con algunos miembros del servicio también reinstalados bajo órdenes ejecutivas similares.

Implicaciones futuras

La reinstalación de estos 56 miembros se espera que establezca un precedente para otros miembros del servicio dados de baja en circunstancias similares. El Departamento de Seguridad Nacional ha indicado que se realizarán más revisiones de registros de servicio en los próximos meses, lo que podría llevar a más reinstalaciones.

Expertos señalan que esta decisión también podría influir en las políticas futuras sobre vacunación obligatoria en el ejército y otros sectores. La reinstalación de estos miembros podría señalar un cambio en cómo se equilibran las libertades personales y las obligaciones de servicio en el contexto militar.

Con la reinstalación efectiva desde las fechas de su baja, los 56 miembros ahora se considerarán continuamente en servicio activo. Este cambio podría afectar sus beneficios de jubilación, promociones y otros asuntos relacionados con su carrera.

A medida que el guardacostas avanza en la implementación de las reinstalaciones, será importante monitorear cómo estos cambios afectan la estructura y operaciones del servicio. El cronograma exacto para el procesamiento de la reinstalación de cada individuo aún es incierto, pero el Departamento de Seguridad Nacional ha indicado que proporcionará actualizaciones a medida que continúe el proceso.