El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, declaró que ‘se ha acabado el tiempo’ para las ‘mafias’ criminales que han explotado durante mucho tiempo América Latina, tras que Estados Unidos y Ecuador lanzaran operaciones militares conjuntas en el suelo ecuatoriano contra organizaciones terroristas. Esta medida marca un aumento significativo en la lucha contra el crimen organizado en la región, con Noboa asistiendo a una cumbre en Miami convocada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, donde denunció los grupos que, según él, operaron durante mucho tiempo con impunidad a través de fronteras.

Operaciones conjuntas contra los Comandos Fronterizos

La colaboración militar entre los dos países se hizo pública después de que fuerzas de Estados Unidos y Ecuador bombardearan y destruyeran un campamento de entrenamiento perteneciente a los Comandos Fronterizos, un grupo disidente vinculado a las ex FARC, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia. La operación tuvo lugar en la provincia amazónica de Sucumbíos, que limita con Colombia, y fue llevada a cabo por las fuerzas militares ecuatorianas con inteligencia apoyada por Estados Unidos. El campamento, que se decía que estaba liderado por un personaje conocido como Mono Tole, se afirmó que era capaz de entrenar hasta 50 traficantes de drogas.

Ecuador ha estado lidiando con un aumento en la violencia, con el país registrando la tasa más alta de homicidios en América Latina. Noboa ha etiquetado a las pandillas responsables de esta violencia como ‘terroristas’, una designación que Estados Unidos también ha adoptado para dos de los grupos más violentos en Ecuador, Los Lobos y Los Choneros.

Estados Unidos designa a Ecuador como aliado clave

Durante la cumbre, denominada ‘Escudo de las Américas’, Noboa se reunió con funcionarios estadounidenses, incluida Kristi Noem, quien supervisa la estrategia ‘Escudo de las Américas’ y fue recientemente despedida como secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos. Noem elogió el papel de Ecuador en la lucha regional contra los carteles, afirmando: ‘Ecuador ha sido un socio muy firme para todos nosotros. Hemos trabajado no solo en seguridad y la lucha contra los carteles, sino también para asegurar que el tráfico de drogas se combatirá.’

La cumbre reunió a líderes de Argentina, Bolivia, Costa Rica, República Dominicana, El Salvador, Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay y Trinidad y Tobago, con el próximo presidente de Chile, José Antonio Kast, también presente. El evento subrayó una creciente alianza regional orientada a limitar la influencia de redes criminales transnacionales.

Los comentarios de Noboa se hicieron públicos a través de su cuenta de Twitter, donde compartió fotografías de la cumbre, incluyendo una orden ejecutiva firmada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, formalizando una nueva ‘coalición militar’ en América Latina contra los carteles de drogas. Noboa había afirmado anteriormente que asistiría a la cumbre por ‘razones de seguridad’, enfatizando la necesidad de apoyo internacional para proteger a los ecuatorianos de la violencia creciente.

La operación militar en Sucumbíos es la más reciente de una serie de esfuerzos coordinados entre Estados Unidos y Ecuador para desmantelar redes responsables del tráfico de drogas, la introducción de armas y la propagación de la violencia. Estados Unidos ha proporcionado inteligencia, capacitación y apoyo logístico a las fuerzas militares ecuatorianas en los últimos meses, como parte de una estrategia más amplia para combatir el crimen organizado en la región.

Implicaciones regionales y lo que sigue

La operación militar conjunta y la iniciativa más amplia ‘Escudo de las Américas’ se espera que tengan implicaciones significativas para la región. Los analistas señalan que la colaboración entre Estados Unidos y Ecuador podría llevar a una mayor militarización de las políticas de seguridad en América Latina, con posibles impactos en las libertades civiles y la estabilidad regional.

Según informes, Estados Unidos ya ha designado a Los Lobos y Los Choneros como ‘organizaciones terroristas’, un movimiento que podría facilitar acciones más agresivas de aplicación de la ley contra estos grupos. La designación también abre la puerta para la aplicación de sanciones estadounidenses y otras medidas contra individuos y entidades asociadas a las pandillas.

Con la cumbre señalando una nueva fase en la lucha contra el crimen organizado, los próximos pasos para Estados Unidos y Ecuador incluyen la implementación de la nueva estrategia de ‘coalición militar’, la expansión de operaciones conjuntas y la posibilidad de un mayor cooperación militar e inteligencia. Estados Unidos también ha comprometido brindar más recursos para apoyar los esfuerzos de Ecuador para combatir a las pandillas y reducir la tasa de homicidios, que ha alcanzado niveles alarmantes en los últimos años.

A medida que la situación se desarrolla, la comunidad internacional observará atentamente cómo evolucionan las operaciones conjuntas y la estrategia ‘Escudo de las Américas’, con especial atención a su efectividad para reducir la violencia y mejorar la seguridad para los ciudadanos de toda la región.