El Mundial 2026 se desarrolla en un contexto económico y geopolítico inusualmente volátil; los tres países anfitriones,Estados Unidos, Canadá y México—renegocian su tratado comercial durante el evento, mientras EE.UU. está en guerra con uno de los países participantes. Según BBC y AOL.com. Esto ha convertido el torneo en una actuación geopolítica sobre un cable.

Negociaciones comerciales y guerra

El Mundial comenzará con la ceremonia inaugural en el Estadio Azteca de la Ciudad de México y finalizará en el MetLife Stadium de Nueva Jersey. Durante este tiempo, EE.UU., Canadá y México renegocian el T-MEC, el área de libre comercio norteamericana. Esto agrega una capa de incertidumbre económica al evento. Según BBC, el momento es “una coincidencia asombrosa” dadas las actuales tensiones comerciales.

Mientras tanto, EE.UU. está en guerra con Irán, un país cuyo equipo debe trasladarse desde otro lugar para jugar. Esto ha generado preocupaciones sobre seguridad y logística. Donald Trump, quien ha sido muy vocal sobre el torneo, incluso ha bromeado que su derrota en las elecciones de 2020 le permitió regresar para el Mundial y los Juegos Olímpicos de 2028. Según BBC, Trump también parece haber cancelado nuevos ataques aéreos contra Irán al inicio del torneo, aunque horas antes había prometido atacar “muy fuerte”.

Tensiones políticas y económicas

Trump ha aceptado un Premio de la Paz de la FIFA, una decisión que ha generado controversia debido a su papel en la guerra con Irán. El conflicto ha provocado un fuerte impacto global en energía y economía. Según BBC, existe incluso la posibilidad de que EE.UU. y Irán se enfrenten en la fase eliminatoria durante el fin de semana de las celebraciones del 250 aniversario de la independencia estadounidense.

Gianni Infantino, presidente de la FIFA, ha solicitado anteriormente treguas durante los Mundiales. Esto no ha sido posible en 2026 debido al conflicto en curso. La situación también ha generado comparaciones con el Mundial de 2022 en Qatar, que fue marcado por una tensión geopolítica diferente. Según el Buenos Aires Times, la Copa América de 2022 fue un pico de euforia nacional para los argentinos, pero el Mundial actual es una historia distinta.

El viaje político y futbolístico de Argentina

El equipo de fútbol de Argentina es ahora admirado y aclamado en todo el mundo. Esto contrasta con el contexto político del país. Según el Buenos Aires Times, la política argentina ha estado en crisis desde el inesperado ascenso del presidente Javier Milei, quien ha hecho afirmaciones económicas audaces y ha sugerido que podría ganar un Premio Nobel de Economía.

Messi, por otro lado, nunca ha declarado públicamente que sea el mejor, a pesar de sus numerosos logros, incluyendo ocho Balones de Oro. Su liderazgo y el éxito del equipo en la Copa América de 2021 y el Mundial de 2022 completaron su legado en los ojos de muchos argentinos. Esto contrasta con la escena política del país, donde la frustración ha llevado a demandas de cambio generalizado.