La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, defendió el polémico acuerdo energético con Donald Trump, insistiendo que el país sudamericano mantendrá la propiedad y la soberanía sobre sus vastas reservas petroleras, según informó The Guardian.

El ‘mayor acuerdo petrolero en la historia mundial’ de Trump

Rodríguez, quien asumió el poder en enero tras el secuestro ordenado por Trump del presidente Nicolás Maduro, utilizó el aire de los medios el sábado para rechazar las críticas al acuerdo que el presidente estadounidense ha llamado “el mayor acuerdo petrolero en la historia mundial”.

“Los beneficios son innumerables”, afirmó Rodríguez, ex vicepresidenta a quien Trump apoyó tras ordenar el arresto de Maduro durante un operativo de fuerzas especiales en Caracas.

Durante una transmisión televisiva de seis minutos, la líder interina aseguró que el acuerdo ayudará a su país, rico en recursos, a desarrollar su economía, generar ingresos por más de 209.000 millones de dólares (154.000 millones de libras) y convertirse en “una potencia energética”.

Rodríguez declaró: “Como todos saben, nuestro país posee las mayores reservas petroleras del mundo; Pero tener recursos bajo tierra no es suficiente, while Necesitamos inversión, tecnología, infraestructura y capacidad productiva para convertir esa riqueza en bienestar para nuestro pueblo”.

Agregó: “No sirve tener nuestras reservas petroleras bajo tierra, solo para aparecer en estadísticas o contabilidades… y que no podamos convertirlas ni traducirlas en desarrollo para Venezuela”.

Reservas estratégicas de Trump y el ‘regalo’ de Venezuela

Trump anunció el “nuevo” acuerdo el viernes, llamándolo una “transacción histórica que duplica más que dos veces las reservas petroleras estadounidenses… mientras ayuda a mantener a Venezuela en un camino hacia un éxito tremendo y una prosperidad grande”.

El domingo, Trump publicó en su plataforma Truth Social: “Una de las cosas que haré con el petróleo venezolano es llenar las Reservas Nacionales Estratégicas, que debido a Joe Biden, el Dormilón, han quedado virtualmente vacías”.

Trump añadió: “El proceso de llenado comenzará muy pronto, y es un regalo de Venezuela para el pueblo estadounidense”.

Horas después de que Trump ordenara el secuestro de Maduro el 3 de enero, advirtió a Rodríguez que enfrentaría un destino aún peor si no se alineaba con la política estadounidense. “Si no hace lo correcto, pagará un precio muy alto, probablemente mayor que Maduro”, dijo Trump.

Los detalles del acuerdo, cerrado tras meses de conversaciones secretas, siguen siendo escasos, pero se espera que Washington obtenga el control de 65.000 millones de barriles de las reservas petroleras venezolanas.

Venezuela posee las mayores reservas comprobadas de crudo del mundo, con un estimado de 303.000 millones de barriles, frente a los 268.000 millones de Arabia Saudita y los 208.000 millones de Irán; Rodríguez señaló que el acuerdo involucraría 17 “campos petroleros estratégicos” donde se espera producir más de 1,5 millones de barriles diarios.

Indignación de la oposición y el chavismo

El acuerdo ha provocado indignación tanto entre miembros de la oposición venezolana como dentro del movimiento político chavista al que Rodríguez pertenece.

Un destacado miembro de la oposición, que prefirió no revelar su nombre, calificó el acuerdo el viernes como “un gran robo de tierras” por parte de un “Estados Unidos codicioso y mafioso”.

Rafael Ramírez, exjefe de la empresa petrolera estatal PDVSA, acusó a la administración de Rodríguez de “clavar un cuchillo directamente al corazón de la patria” con la “transacción neocolonial”. “Están entregando 65.000 millones de barriles de nuestras reservas a Estados Unidos, algo que nunca ha ocurrido en Venezuela, y creo que tampoco en otro lugar del mundo”, añadió Ramírez en una entrevista con el periódico El Nacional.

El sábado, docenas de manifestantes de izquierda marcharon por Caracas con pancartas que decían: “No somos ni una colonia ni un patio trasero” y “¡Que se vayan los yanquis!”.

Críticos del acuerdo compartieron en redes sociales una meme irónico sugiriendo que el nombre de la empresa petrolera estatal PDVSA debería cambiarse a “PDUSA”.

En su transmisión, Rodríguez, hija de un guerrillero marxista que durante años denunció los intentos “imperialistas” de apoderarse de las reservas petroleras de su país, rechazó las acusaciones de que entregaba los recursos naturales venezolanos a una potencia extranjera. Agradeció a Trump y al secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, por cerrar el acuerdo, pero añadió: “Hay algo que debe quedar absolutamente claro: Venezuela retiene la propiedad y la soberanía sobre sus recursos”.

“Estamos pensando en el futuro de Venezuela”, afirmó la política, cuyo país fue sumido en una dictadura y una de las peores crisis económicas de la historia durante el mandato de Maduro de 13 años.

El acuerdo representa un giro asombroso por parte de Rodríguez y del movimiento socialista y antiimperialista que ella y Maduro heredaron de Hugo Chávez tras su muerte en 2013.

En una discurso de 2024, cuya grabación circularon en redes sociales tras el anuncio del viernes, Rodríguez acusó a la oposición venezolana de intentar entregar las reservas de petróleo, gas natural y oro del país a sus “amos” en Washington.

El pasado septiembre, cuando Estados Unidos apretaba el cerco sobre Maduro, Rodríguez le dijo al New York Times: “El Pentágono siempre ha tenido un objetivo estratégico de obtener las reservas venezolanas”.

El acuerdo implicará al Office of Strategic Capital del Pentágono, que canaliza fondos hacia proyectos considerados importantes para la seguridad nacional. También involucrará a una empresa privada propiedad de Alejandro Betancourt, un controvertido magnate basado en el Reino Unido que se ha convertido en un intermediario clave entre la administración de Trump y Rodríguez.

Políticos de la oposición temen que el acuerdo frustre los esfuerzos por recuperar la democracia en Venezuela y celebrar nuevas elecciones presidenciales. Maduro es ampliamente considerado responsable de haber robado la última elección, en 2024, y Rodríguez ha evitado responder preguntas sobre una futura elección, diciendo vagamente que ocurrirá “algún día”. Trump también ha dicho que Venezuela es