El Departamento de Trabajo de Estados Unidos presentó una propuesta para derogar una norma de 2024 que redefinió cómo se clasifican los contratistas independientes, una medida que ha generado atención significativa entre grupos empresariales e industrias que dependen en gran medida del trabajo temporal. La norma, implementada durante la administración de Biden, exigía que las empresas trataran a los trabajadores como empleados bajo la ley salarial federal cuando estuvieran ‘económicamente dependientes’ de la empresa para realizar su labor. La administración de Trump argumenta que la norma tiene fallas legales y ha limitado la flexibilidad que conlleva el contrato independiente.

Impacto en industrias clave

La derogación de esta norma sería un beneficio para una variedad de industrias, incluyendo el transporte por camión, la salud, la venta al por menor y servicios de transporte y entrega basados en aplicaciones como Uber e Instacart. Estas industrias dependen en gran medida de contratistas independientes y han enfrentado múltiples demandas por la mala clasificación de trabajadores para reducir costos laborales. Los empleados suelen costar a las empresas hasta un 30% más que los contratistas independientes, según varias encuestas, debido a beneficios como el salario mínimo, el pago de horas extras y la seguros de desempleo.

Según el Departamento de Trabajo, la nueva propuesta reemplazaría la norma de 2024 con un estándar que se centra en el nivel de control que las empresas tienen sobre los trabajadores, una posición apoyada por grupos empresariales. Este cambio en la política podría reducir significativamente la carga financiera sobre las empresas que dependen del trabajo temporal.

Contexto legal y político

La clasificación de los trabajadores como empleados o contratistas independientes ha sido un tema controvertido durante la última década. La norma de 2024 reemplazó una regulación adoptada durante el primer mandato de Trump, que establecía que los trabajadores que poseen sus propios negocios o tienen la capacidad de trabajar para empresas competidoras, como un conductor que trabaja tanto para Uber como para Lyft, pueden ser tratados como contratistas. La propuesta anunciada el jueves reviviría en gran medida ese estándar.

La propuesta se publicará formalmente el viernes, iniciando un período de 60 días para recibir comentarios públicos. La norma de Biden había sido esperada para desencadenar una avalancha de nuevas demandas que acusaran a las empresas de haber mal clasificado a los trabajadores como contratistas independientes. Sin embargo, esa litigación nunca se materializó, probablemente debido al tiempo limitado que la norma estuvo vigente antes de que el Departamento de Trabajo indicara su intención de derogarla.

La norma fue cuestionada en al menos cinco demandas por trabajadores freelance, empleadores y grupos empresariales. Esos casos han sido desestimados o suspendidos hasta que el departamento complete nuevas regulaciones. Un juez designado por Trump en Nuevo México respaldó la norma el año pasado, rechazando las alegaciones de una empresa de transporte que afirmaba que el Departamento de Trabajo había excedido sus poderes y tratado de reescribir la ley federal. El recurso de la empresa ha sido suspendido y probablemente se desestimará una vez que se derogue la norma.

¿Qué sigue en la clasificación de trabajadores?

Con la propuesta formal en marcha, el siguiente paso implica un período de comentarios públicos que permitirá a los interesados expresar sus opiniones. Este proceso será crucial para definir la norma final, que podría tener implicaciones a largo plazo sobre cómo se clasifican los trabajadores en diversas industrias. La derogación de la norma de 2024 podría establecer un precedente para futuras decisiones políticas, especialmente en cuanto al equilibrio entre las protecciones laborales y la flexibilidad empresarial.

Expertos sugieren que el nuevo estándar podría llevar a un enfoque más uniforme en la clasificación de trabajadores, pero también plantea preocupaciones sobre la posible erosión de las protecciones laborales. Según un estudio reciente, casi el 40% de los trabajadores en Estados Unidos se clasifican como contratistas independientes, y el cambio en la política podría afectar a millones de personas.

El Departamento de Trabajo ha subrayado que la derogación es necesaria para garantizar que la clasificación de los trabajadores se alinee con las leyes federales existentes y no imponga cargas innecesarias a las empresas. Sin embargo, defensores del trabajo argumentan que el nuevo estándar podría dejar a muchos trabajadores sin las protecciones a las que tienen derecho según la ley.