El Comando Central de EE.UU. intensificó su campaña militar contra Irán, atacando más de 3000 objetivos dentro del país durante la primera semana de la ‘Operación Epic Fury’, según un comunicado publicado en X. La operación militar sigue a un ataque devastador de EE.UU. e Israel que mató al líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Khamenei, y desencadenó una ola de ataques de represalia por parte de Teherán.

Escala de los ataques en la ‘Operación Epic Fury’

Según el Comando Central de EE.UU., los ataques han impactado una amplia gama de instalaciones militares e infraestructuras iraníes, incluyendo silos de misiles, centros de mando y instalaciones de radar. El mando militar enfatizó que la operación continúa y que ‘no vamos a frenar’. La magnitud de los ataques ha sido descrita como sin precedentes en la región, con informes que sugieren que la operación ha afectado a múltiples provincias de Irán.

El comunicado del Comando Central no especificó los lugares exactos de los ataques, pero los analistas creen que los ataques se centran en activos militares y estratégicos clave del país. La operación forma parte de un esfuerzo más amplio para debilitar las capacidades militares de Irán y disuadir ataques adicionales contra intereses estadounidenses e israelíes en la región.

Trump exige ‘rendición incondicional’

El presidente Donald Trump anunció que Estados Unidos no negociará con Irán a menos que acepte una ‘rendición incondicional’. En una publicación en Truth Social, Trump afirmó que cualquier acuerdo diplomático con Irán debe precederse de una completa capitulación de la lideranza del país y la selección de ‘un gran y aceptable líder(es)’. Destacó que EE.UU. y sus aliados solo considerarían un acuerdo tras la sustitución de la lideranza iraní.

‘No habrá acuerdo con Irán excepto la RENDICIÓN INCONDICIONAL. Después de eso, y la selección de un GRAN Y ACEPTABLE Líder(es), nosotros y muchos de nuestros magníficos y valientes aliados y socios trabajaremos incansablemente para llevar a Irán de la orilla del abismo’, escribió Trump, repitiendo su retórica política característica con la frase ‘HACER GRANDE DE NUEVO A IRÁN (MIGA!).’

Trump también expresó el deseo de participar personalmente en la selección del próximo líder supremo de Irán, comparando su rol con el que tuvo en los acontecimientos políticos en Venezuela. Criticó específicamente la posible sucesión de Mojtaba Khamenei, hijo del fallecido líder supremo, a quien describió como un ‘ligero’.

La respuesta de Irán y el impacto regional

El escalamiento sigue a un ataque conjunto de EE.UU. e Israel el 28 de febrero, que mató a Khamenei y a otros altos funcionarios iraníes. En respuesta, Irán lanzó una serie de ataques con drones y misiles en varios países árabes, apuntando a bases militares estadounidenses y activos israelíes. Los ataques han causado daños significativos y han generado preocupaciones sobre la posibilidad de un conflicto regional más amplio.

Mientras tanto, Israel ha continuado sus ataques contra objetivos iraníes y ha ampliado el conflicto a Líbano, donde ha atacado al grupo chií apoyado por Irán, Hezbollah. La situación se ha vuelto cada vez más volátil, con múltiples naciones involucradas en el aumento de las tensiones.

Irán negó los informes sobre candidatos oficiales para el próximo líder supremo, afirmando que tales afirmaciones carecen de base en la realidad. Según la Consulada General en Mumbai, el gobierno iraní ha rechazado oficialmente las sugerencias de que Mojtaba Khamenei es un candidato principal para el cargo.

A pesar de las negaciones, los analistas creen que Mojtaba Khamenei sigue siendo un candidato principal para el cargo. Sus estrechos vínculos con el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) y su posición como hijo del anterior líder supremo lo han convertido en una figura destacada en la política iraní.

Trump advirtió que cualquier continuidad de políticas similares a las de Khamenei podría llevar a un nuevo conflicto con Estados Unidos. También afirmó que EE.UU. no aceptará a ningún nuevo líder iraní que persiga las mismas políticas que el fallecido líder supremo.

A medida que la situación continúa evolucionando, la comunidad internacional observa atentamente los acontecimientos en la región. Las próximas semanas serán clave para determinar la trayectoria del conflicto y la posibilidad de una resolución diplomática.