Los padres han enseñado durante mucho tiempo a sus hijos los valores del respeto, la disciplina y la obediencia. Pero en un mundo en constante cambio, marcado por las redes sociales, una mayor conciencia sobre la salud mental y estilos de crianza evolutivos, muchas familias se enfrentan a una nueva pregunta: ¿qué ocurre cuando un niño dice ‘no’?

Los padres de la generación millennial navegan entre contextos contradictorios

La trabajadora social clínica Tamzyn Alfino describe lo que llama ‘la situación de los padres millennial’. Explica que muchos padres actuales se enfrentan a dos mundos muy diferentes.

‘Los millenials son la única generación que existió antes de Google, en la época de la Enciclopedia Mundial, pero también en la era de las redes sociales y la presencia en línea’, dijo Alfino.

‘Los niños que hablamos son principalmente criados por millenials, y ellos luchan con cómo ellos mismos fueron criados.’

Según Alfino, muchos padres ahora se enfrentan a la necesidad de desaprender ciertos enfoques de su propia infancia, no porque sus padres hicieran algo mal, sino porque el contexto ha cambiado.

‘Nuestros padres hicieron lo mejor que pudieron con lo que tenían’, explicó.

‘Pero no todo lo que experimentamos como niños es aplicable a los niños de hoy. Tienen mucha más exposición, y la educación sobre la salud mental e inteligencia emocional es mucho más común ahora.’

La comisionada de niños advierte contra los derechos unilaterales

Desde otra perspectiva, la comisionada de niños de la provincia de Western Cape, Sarah Roberts, considera que la conversación debe incluir también responsabilidad y estructura. Advirtió contra criar a los niños con una comprensión unilateral de los derechos.

‘Nadie en el mundo puede tener solo derechos’, dijo Roberts.

‘Incluso la Ley de Niños comienza con la idea de que los niños tienen responsabilidades acordes a su edad.’

Agregó que los límites siguen siendo esenciales en el desarrollo saludable.

‘Los niños necesitan estructura. Quieren estructura. Los padres deben establecer esos límites.’

No obstante, la consistencia es clave. Roberts señala que los mensajes contradictorios de los padres pueden debilitar su autoridad.

‘Hoy está bien un ‘no’; mañana hay un problema con un ‘no’. Los padres deben mantenerse firmes en las reglas de su hogar y enseñar a sus hijos: esto es nuestro límite.’

Mientras las familias continúan navegando el equilibrio entre autoridad y autonomía, los expertos coinciden en que el objetivo no es la obediencia ciega ni la libertad sin control. Se trata de criar a niños que entiendan tanto sus derechos como sus responsabilidades, y que puedan expresarse con confianza dentro de límites claramente definidos y consistentes.

Los expertos sugieren que el ‘no’ del niño moderno no es necesariamente una señal de rebeldía, sino un paso natural hacia la independencia y la autoconfianza. Este cambio se refleja en el aumento de padres que buscan orientación sobre cómo manejar el comportamiento asertivo de sus hijos, con algunos reportando un incremento en consultas con psicólogos infantiles y trabajadores sociales.

El debate no es solo académico. Tiene implicaciones reales, afectando cómo las escuelas, centros de cuidado infantil y hasta marcos legales abordan el desarrollo infantil y la disciplina.

En los próximos meses, expertos en desarrollo infantil y responsables políticos se espera que se reúnan en una conferencia nacional sobre prácticas modernas de crianza, con el objetivo de abordar estos desafíos en evolución y proporcionar directrices actualizadas a padres y educadores.