Estados Unidos e Israel lanzaron ataques coordinados contra Irán el sábado, desencadenando una ola de represalias con misiles desde Teherán y generando llamados urgentes a la desescalada a nivel global. Los ataques, que se dirigieron a múltiples ubicaciones en Irán, fueron descritos por el presidente estadounidense Donald Trump como una ‘operación militar importante’ con el objetivo de ‘eliminar amenazas del régimen iraní’. La acción ha generado duras críticas de líderes internacionales e instituciones, con temores de que se desate un conflicto regional más amplio.
Los ataques, que afectaron a numerosas áreas en Teherán y en todo el país, han sido descritos por un alto funcionario de Defensa israelí como una operación planificada durante meses. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó que los ataques buscaban eliminar una ‘amenaza existencial’ de Irán y crear condiciones para que el pueblo iraní ‘tome su destino en sus propias manos’. Mientras tanto, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán acusó a EE.UU. e Israel de violar la Carta de las Naciones Unidas y prometió una ‘respuesta dura’.
Irán lanzó ataques con misiles contra activos militares estadounidenses ubicados en varios países del Golfo, incluyendo Qatar, los Emiratos Árabes Unidos, Bahrein y Kuwait. Un alto funcionario iraní le dijo a Al Jazeera que ‘todos los activos y intereses estadounidenses e israelíes en el Medio Oriente han convertido en objetivos legítimos’. Los ataques han generado preocupación por la seguridad de las tropas estadounidenses en la región y la posibilidad de una escalada adicional.
Los líderes de la Unión Europea expresaron profunda preocupación por el conflicto. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, calificaron la situación como ‘muy preocupante’ y pidieron a todas las partes que ‘ejercieran la máxima contención, protegieran a los civiles y respetaran plenamente el derecho internacional’.
El Comité Internacional de la Cruz Roja también se pronunció, con su presidenta, Mirjana Spoljaric, advirtiendo de una ‘cadena peligrosa de escalada militar’ en el Medio Oriente. Destacó que ‘más muertes y destrucción’ podrían estar a la vista si el conflicto no se contuvo.
Oman, el principal mediador en las negociaciones nucleares entre EE.UU. e Irán, expresó su decepción por el estallido de la violencia. El ministro de Relaciones Exteriores, Badr Albusaidi, dijo que el conflicto no serviría los intereses de EE.UU. ni la paz mundial y exhortó a Washington a ‘no meterse más’. El país ha desempeñado históricamente un papel crucial en la facilitación del diálogo entre ambas partes.
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, llamó a una reunión urgente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, afirmando que el conflicto tiene ‘consecuencias serias’ para la paz y la seguridad internacionales. Instó a Irán a ‘participar en negociaciones de buena fe para poner fin a sus programas nucleares y de misiles balísticos’ y a detener la inestabilidad regional.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Qatar condenó el lanzamiento de misiles por parte de Irán contra su territorio, donde se encuentra la Base Aérea Al Udeid, que alberga tropas estadounidenses. El ministerio calificó los ataques como una ‘flagrante violación de la soberanía nacional de Qatar’ y advirtió que el país se reserva el derecho de responder según el derecho internacional.
El Ministerio de Defensa de los Emiratos Árabes Unidos condenó enérgicamente los ataques de Irán contra su territorio, afirmando que sus defensas aéreas interceptaron varios misiles. Describió el ataque como una ‘escalada peligrosa y un acto cobarde’ y subrayó su derecho a responder.
Bahrein confirmó que un ataque con misiles de Irán había golpeado la sede de la 5ª Flota de la Marina de EE.UU., que alberga en su territorio. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Bahrein calificó el ataque como una ‘flagrante violación’ del derecho internacional y advirtió que una escalada adicional profundizaría la inestabilidad regional.
Arabia Saudita condenó los ataques iraníes contra los países árabes del Golfo y advirtió de ‘consecuencias graves’ si la situación continúa deteriorándose. El ministro de Relaciones Exteriores, Ishaq Dar, pidió un cese inmediato de la escalada y exhortó a reanudar la diplomacia para resolver la crisis de forma pacífica.
El vicepresidente del Consejo de Seguridad de Rusia, Dmitry Medvedev, acusó a EE.UU. de usar las negociaciones nucleares con Irán como tapadera para operaciones militares. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia pidió a la comunidad internacional que ofrezca una ‘evaluación objetiva’ de la situación, que describió como ‘acciones irresponsables’ que podrían agravar aún más la inestabilidad regional.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Ucrania acusó a Irán de ser responsable de la cadena de eventos que llevaron al conflicto, incluyendo su represión de las protestas a principios de este año. Afirmó que ‘la causa de los eventos actuales es precisamente la violencia e impunidad del régimen iraní, en particular los asesinatos y represión de manifestantes pacíficos’.
El ministro de Relaciones Exteriores de Noruega, Espen Barth, criticó el ataque israelí contra Irán como una violación del derecho internacional, afirmando que ‘los ataques preventivos requieren una amenaza inminente inmediata’. El ministro de Relaciones Exteriores de Bélgica, Maxime Prevot, expresó su arrepentimiento por que los esfuerzos diplomáticos no hayan llevado a una resolución más temprana y advirtió que el pueblo iraní no debe pagar por las decisiones de su gobierno.
Con el aumento de las tensiones y la posibilidad de una escalada adicional, el mundo observa atentamente cómo se desarrolla la situación. Las apuestas son altas, y el camino hacia la desescalada sigue siendo incierto.
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